El presidente Barack Obama viajó este miércoles al sur de la Florida, al icónico parque de los Everglades, en el Día de la Tierra para recordar los peligros que afronta el país debido al cambio climático y aprovechar para criticar a aquellos oponentes políticos que, en su opinión, no están haciendo lo necesario para buscar una solución a este problema.

En la mayor reserva subtropical de Estados Unidos, el Presidente sostuvo que la realidad del cambio climático "no puede ser negada" por más tiempo y que es un imperativo tomar medidas inmediatas para paliar sus efectos.

"Es un problema (el cambio climático) de ahora y debemos "actuar ya" porque es además una cuestión de "seguridad nacional, aseguró el mandatario, para agregar que quiere destinar "25 millones en fondos públicos y privados para restaurar los parques nacionales", una forma, "inteligente", precisó de "proteger nuestra economía".

El presidente aseguró en una rueda de prensa que el cambio climático "representa una amenaza" para las "riquezas naturales que atesora" la nación y su "industria turística".

Barack Obama igualmente defendió también la necesidad de luchar contra el cambio climático para "no defraudar" a las próximas generaciones, aunque sostuvo que es un problema del presente y no del futuro. "Es un problema ahora. Tiene serias implicaciones en la manera en la que vivimos estos días", subrayó.

Obama puso en valor el esfuerzo del Gobierno por la conservación de los Everglades, en cuya restauración ha destinado para 2016 un presupuesto de 240 millones de dólares adicionales, dijo.

También puso de relieve que un informe oficial que se divulgará próximamente muestra que "cada dólar invertido en nuestros parques nacionales, genera diez para la economía". Se trata, subrayó, de una "buena inversión".

Y advirtió a los detractores del cambio climático: "El hecho de que nieguen el cambio climático no significa que no ocurra".

Así, se refirió al deber ineludible de ambos partidos, el republicano y demócrata, de "proteger el medioambiente", una tarea que se debe abordar por y para las "próximas generaciones, las de nuestros hijos, nietos, e hijos de nuestros nietos".

El ejemplo de los Everglades

El Presidente insistió en el daño real que el cambio climático está infligiendo a los ecosistemas estadounidenses y se mostró especialmente preocupado por su efecto en el humedal de los Eveglades, refugio de fauna, aves migratorias y especies amenazadas en sus más de 600.000 hectáreas en el sur de Florida.

Se mostró especialmente preocupado por la situación de frágil humedal de los Everglades, muy expuesto al aumento del nivel del mar y en situación de riesgo por la penetración del agua marina en el interior de las reservas naturales del conocido como "estado del sol".

Estos peligros, advirtió, ponen en riesgo los más de 82.000 millones de dólares que genera el sector turístico en el estado de Florida, pero de manera directa los Everglades, un ecosistema en el que la Administración ha invertido para su protección más de 2.200 millones de dólares.

Petición del gobernador

El pasado martes el gobernador de Florida, Rick Scott, reclamó al presidente estadounidense, Barack Obama, que "cumpla su compromiso" para financiar la restauración del Parque Nacional de los Everglades con fondos federales, con motivo de la visita este miércoles del mandatario a este humedal.

Los Everglades, la mayor reserva subtropical en Estados Unidos, "no ha recibido los fondos" prometidos por parte del Gobierno federal, lo que ha causado, a juicio de Scott, "retrasos críticos" en el mantenimiento de este enorme humedal declarado Parque Natural en 1947.

La Casa Blanca informó de que el gobernador de Florida, el republicano Rick Scott, declinó reunirse con Obama en su visita al santuario natural de los Everglades, pese a que le habían cursado una invitación formal.

Scott se encuentra muy alejado de la postura de Obama en su visión del cambio climático, y, de hecho, el gobernador republicano atrajo la atención nacional al manifestar una posición escéptica frente a este fenómeno.

La solución

Por la mañana, el secretario de Estado, John Kerry, advirtió de que no afrontar el cambio climático implicará una amenaza para la salud y los suministros alimentarios, y apuntó que "la solución" pasa por modificar la política energética.

"La solución al cambio climático nos está mirando a la cara. Es la política energética (...). Si no lo encaramos, es una amenaza urgente a nuestra salud y suministros alimentarios", señaló Kerry en un comunicado emitido con motivo de el Día Mundial de la Tierra.

El jefe de la diplomacia estadounidense, que ha hecho de la lucha contra el cambio climático uno de los elementos clave de su agenda, indicó que, "si apostamos por una economía global limpia, podemos recortar en gran medida las emisiones de carbono a la atmósfera y prevenir los peores impactos del cambio climático".

No obstante, Kerry reconoció "la realidad de que ningún país puede solucionar el reto climático por si solo", por lo que instó a la comunidad internacional a lograr un acuerdo "significativo" en la Conferencia del Clima de la ONU en París a finales de año.