La resolución de rechazo al golpe fue votada por los 61 votos de la Bancada Sandinista. Cabe señalar que la autodenominada "Bancada Democrática" no apoyó esta iniciativa y muy al contrario defendió el rompimiento del orden constitucional en esa nación sudamericana.

La propuesta de resolución fue presentada por el coordinador de la bancada sandinista en el parlamento, compañero Edwin Castro  y secundada por el presidente del parlamento René Núñez. La resolución fue apoyada también por el presidente de  la Comisión del Exterior Jacinto Suárez y la Primer Secretaria Alba Palacios.

A pesar que diferentes organismos regionales, incluyendo la Organización de Estados Americanos (OEA), la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), UNASUR, la Unión Europea, entre otros han condenado lo acontecido en Paraguay, los diputados de oposición como Santiago Aburto y Adolfo Martínez Cole, prácticamente bendijeron el Golpe de Estado, al declarar que los senadores paraguayos hicieron lo correcto.

“Esta acción tomada en contra del Presidente Fernando Lugo Méndez, constituye una amenaza de ruptura del orden democrático constitucional de Latinoamérica y va en contra de los procesos de fortalecimiento de las democracias en nuestros países”, dicta la exposición de motivos de la resolución aprobada este martes.

El pasado 22 de junio la Cámara Alta del  Senado Paraguayo votó a favor de la destitución del Presidente Constitucional Fernando Lugo Méndez, dando lugar a la formación de un proceso sumario, que no tardó más de 24 horas, algo considerado ilegal por expertos constitucionales latinoamericanos.

“En Nicaragua nos solidarizamos con la hermana república del Paraguay y por lo tanto rechazamos enérgicamente los hechos acaecidos, así mismo en contra del presidente elegido constitucionalmente excelentísimo señor Fernando Lugo Méndez, quien fue procesado en un juicio sumario carente de legalidad, sin permitirle el sagrado derecho de la defensa”, agrega la resolución.

Derecha nacional sueña con algo similar en Nicaragua


Castro recordó que el 28 de junio del 2009  el entonces presidente de Honduras Manuel Zelaya fue obligado a salir del poder por un Golpe de Estado cometido por las Fuerzas  Armadas Hondureñas y ahora en Paraguay ocurrió otra destitución presidencial cobijada con nuevos métodos, lo que afecta los procesos de fortalecimiento de la democracia latinoamericana.

Subrayó que al igual como ocurrió con el Golpe de Estado en Honduras, la derecha nicaragüense representada por la bancada del PLI-MRS igualmente apoya otra ruptura del orden constitucional.

“Aquí lo vinieron a confesar defendiendo el golpe a Mel Zelaya (ahora ex presidente de Honduras) como algo institucional, cuando el mundo entero lo condenó, eso sí que no tiene menor cabida (…) lo que aconteció en Paraguay ha sido condenado por UNASUR, no ha sido ni siquiera reconocido por la OEA ( el nuevo gobierno paraguayo) y venir ahorita a rasgarse la vestidura en nombre de la democracia y compararlo con un Golpe de Estado condenado por el mundo es quitarse la careta”, criticó Castro al referirse a la defensa hecha por los legisladores de oposición que aducen que la destitución de Lugo fue correcta.

Oligarquías no quieren integración


El Presidente de la Comisión del Exterior, compañero Jacinto Suárez aseguró que en Paraguay no se cumplió con el debido proceso y tampoco con la constitución de esa nación. Agregó que la derecha nicaragüense añora los Golpes de Estado, tal y como ocurría en América Latina en el pasado reciente.

"Algunos quisieran que volvieran esos tiempos. La Asamblea Nacional como un foro plural y democrático está en la obligación de pronunciarse y está en la obligación la verdad sobre el tema de Paraguay", dijo Súarez.

Aseguró que en Paraguay aún existen raíces profundas de la dictadura del ex presidente Alfredo Stroessner Matiauda, (gobernó esa nación durante 35 años entre 1954-1989) y que los vientos de unidad que soplan en América Latina molesta a la oligarquía paraguaya.

“La dictadura de Stroessner no ha muerto en Paraguay y en Sudamérica hay un montón de procesos de integración que molestan a los mismos que pusieron a Stroessner, los que fueron sus jefes, lo que los patrocinaron toda la vida, a como patrocinaron al gemelo que tenía aquí a Somoza (dictador Anastasio Somoza) ¿porqué? porque no quieren ese proceso de integración”, concluyó Suárez, recordando que el nuevo presidente Federico Franco (nombrado ilegalmente por el Senado) es miembro de las familias más ricas y poderosas de Paraguay.