El presidente Barack Obama calificó hoy al cambio climático como la mayor amenaza para la economía de Estados Unidos y el planeta, mientras abogó por un acuerdo global que mitigue sus efectos.

El cambio climático ya no se puede negar, ni ignorar, subrayó el mandatario durante su alocución sabatina por radio e Internet.

Adelantó además que el próximo miércoles visitará el Parque Natural de los Everglades, en el sureño estado de Florida, con motivo del Día de la Tierra, con el objetivo de "hablar sobre cómo el cambio climático amenaza nuestra economía".

Un reciente informe alertó que el 2014 fue el año más cálido registrado en la Tierra, con la ocurrencia cada vez de tormentas más devastadoras, olas de calor más frecuentes, incendios más graves, lluvias torrenciales y sequías cada vez más extremas.

Se prevé que Obama haga alusión a un informe del mes pasado del departamento de protección medioambiental de Florida, el cual prohíbe el uso de los términos "cambio climático" y "calentamiento global" en los registros oficiales.

El gobernante, que vetó a inicios del año el proyecto de construcción del oleoducto Keystone XL, ha hecho del cambio climático un foco importante de su administración, mientras aboga por lograr un acuerdo global durante la conferencia de la ONU sobre el tema, la cual tendrá lugar en París en diciembre próximo.

Al polémico ducto, que se extendería desde las arenas bituminosas de Alberta, en Canadá, hasta la costa del golfo de México, se oponen grupos ecologistas por los efectos perjudiciales y contaminantes que supondría su trazado para el entorno y mantos acuíferos.

El gobierno demócrata planea reducir en un 17 por ciento las emisiones de gases que ocasionan el efecto invernadero para 2020 con respecto a los niveles de 2005.

Para ello, la Casa Blanca anunció nuevas normas para limitar las emanaciones de las plantas de energía de nueva construcción, a partir de recomendaciones de la Agencia de Protección Ambiental (EPA), así como la expansión de las energías renovables y un plan de eficiencia energética.

Dicho plan ha generado una fuerte oposición por parte de los republicanos en el Congreso, que acusan a Obama de declarar una "guerra al carbón" y han prometido combatir los planes de la EPA.

Estados Unidos, que dispone apenas del cinco por ciento de la población mundial, genera el 25 por ciento de las emisiones de gases nocivos a la atmósfera, y nunca se adhirió al Protocolo de Kyoto.

Ese documento, promovido por la abrumadora mayoría de la comunidad internacional en la ciudad nipona, en 1997, constituye el mejor instrumento vinculante internacional que se ha logrado para frenar el calentamiento global.