Las autoridades judiciales dictaron el 15 de junio anterior la medida cautelar de prisión preventiva contra el agente de 34 años de edad, al cual se le imputan los delitos de violación de secretos de Estado e intrusión en contra de la República nicaragüense.

Según la acusación presentada ante la Fiscalía por el Ejército, el objetivo de Ríos era la obtención de información restringida y clasificada por la institución castrense para transmitirla al Comando General de las Fuerzas Armadas de Colombia.

Para lograr sus fines, el espía se hizo pasar por corresponsal de una revista española de seguridad y defensa, expone la denuncia.

En su accionar, Ríos reclutó al capitán Rubén Castillo y al teniente Amaru Vicente Álvarez, ambos nicaragüenses, quienes le facilitaron documentos a cambio de remuneración económica, añade.

El Ejército de Nicaragua castigó a sendos oficiales el pasado 20 de junio con la baja deshonrosa y condenas de 17 años y seis meses de prisión, por colaborar con el espía colombiano.

Una nota enviada por el Ejército a los medios de prensa acreditados en el país, precisó que las penas responden a la autoría de los delitos de revelación de secreto militar en concurso con espionaje y desobediencia.