“Recordemos que todas las resoluciones que intentó desarrollar EE. UU. a través de las Naciones Unidas fueron bloqueadas por Rusia y China”, apunta Tajeldine. El analista subraya que la aeronave derribada no es nada más que un pretexto, dado a que “esta vez se trata de un miembro de la OTAN”, según la declaración de la cual “si es agredido uno de sus miembros toda la organización debe participar en una acción contra este país agresor”.

A partir de ahora, según el analista, Turquía haría posible a la OTAN “proceder a una intervención sin necesidad de acudir a las instancias internacionales”.

El Gobierno de Turquía anunció este lunes que las fuerzas antiaéreas sirias han vuelto a abrir fuego contra un avión turco. Esta vez, según Ankara, se trata de una aeronave que llevaba a cabo la operación de búsqueda y rescate de los dos pilotos desaparecidos que estaban a los mandos de un avión militar turco derribado la semana pasada.

Siria, por su parte, sostiene que abrió fuego contra el avión turco en un acto de defensa propia, ya que la aeronave sobrevolaba su territorio sin identificarse, según el Ministerio del Exterior del país.

Se informa que este tema será uno de los ejes de la reunión de la OTAN que se celebrará en Bruselas este martes.