La capital mexicana enfrenta hoy una crisis en materia de agua y sus fuentes de aprovisionamiento tienen 30 o 40 años de fecha de caducidad, afirmó hoy el director del Sistema de Aguas de Ciudad de México, Ramón Aguirre.

Al participar en el coloquio Iniciativa Ciudadana. Agua, derecho humano, el funcionario reconoció que se tienen 32 años sin realizar acciones relevantes.

Mientras tanto, advirtió, la urbe crece y atiende las demandas de suministro mediante la perforación de pozos y la sobrexplotación del acuífero.

El 55 por ciento del agua viene del acuífero, pero "debemos poner fecha de caducidad porque cada vez se perfora a mayor profundidad y la extracción es cada vez menos", alertó.

Dijo que a estas fuentes les quedan de 30 a 40 años de vida, lo cual pone en riesgo a las siguientes generaciones.

La demanda es de 300 litros de agua por habitante al día como promedio, casi el doble de lo que se consume en Europa, lo cual habla de malos hábitos, apuntó.

A ello se agregan las fugas, donde se desperdicia el 40 por ciento del líquido, el doble de lo aceptable; o no se cobra como se debe, añadió Aguirre, quien aseguró que el modelo de gestión es equivocado y que el organismo encargado está amarrado a cuestiones burocráticas y a un mal servicio.