Ahora que la Corte Internacional de Justicia (CIJ) ha iniciado los alegatos orales en el diferendo limítrofe entre Nicaragua y Costa Rica, nuestro equipo jurídico encabezado por el doctor Carlos Argüello, demostrarán que al país le asiste la razón jurídica e histórica sobre el sector oeste de la laguna de Harbour Head, por tanto ese territorio es netamente nicaragüense.

El especialista en Derecho Internacional, Mauricio Herdocia, señaló que esta fase de audiencias orales, es la etapa conclusiva del proceso y que la CIJ podría estar dictando sentencia sobre el caso de Harbour Head y sobre el daño que ha ocasionado la trocha rural que el gobierno de Costa Rica ordenó hacer sobre la margen derecha de nuestro Río San Juan, en octubre o noviembre próximo.

“Nicaragua tiene que concentrarse en los asuntos de fondos o asuntos de méritos. En el asunto de fondo, Nicaragua tiene que demostrar que tiene los títulos de soberanía sobre el sector oeste de Harbour Head y que lo que establecen los laudos Alexander sobre todos las acta 1 y 2 y el acta 27, es que Nicaragua está en ese territorio con el titulo de soberana y en cuanto a la construcción de la carretera, es que esta obra se realizó en violación a las normas ambientales, que afecta al río San Juan, su entorno y la vida económica y social, las especies”, declaró Herdocia.

Argumentó que Costa Rica está obligada a darle a Nicaragua el estudio completo de impacto ambiental, así como a establecer medidas de mitigación y reparación sobre la zona afectada por la carretera.

Mal estrategia costarricense

Este martes los representantes de Costa Rica se quedaron sin argumentos ante las máximas autoridades de la CIJ, quienes hicieron preguntas efectivas ante los alegatos de nuestros vecinos del sur, quienes quisieron sin prueba asegurar que Nicaragua al realizar labores de dragado soberano en nuestro Río San Juan está afectando a su país.

Herdocia señaló que los juristas costarricenses plantearon de forma errada sus alegatos orales, pues se fueron de frente y sin argumentos, a lo que establecen los documentos y laudos históricos que dan potestad soberana a Nicaragua a realizar labores de dragado en el río.

“Hoy el argumento central se centró en un cuestionamiento realmente monumental al derecho de Nicaragua al programa de dragado, es decir una Costa Rica poniéndose de frente a lo que establece el laudo Cleveland de 1888 y los laudos Alexander que dejaron claramente establecido que Nicaragua tenía el derecho de dragar el Río San Juan para mantener libre y desembarazada la navegación y la salida al mar”, valoró Herdocia.

Subrayó que Nicaragua tiene que hacer con más ahincó el dragado, tomando en cuenta que el ramal del Río Colorado de Costa Rica ha crecido enormemente, gracias a que los vecinos han desviado constantemente las aguas de nuestro Río San Juan.
Herdocia mostró mapas de 1840 en donde se ve claramente que el caudal del Río San Juan era inmenso, mientras el Colorado un pequeño cauce. Ahora en la actualidad, gracias a que Costa Rica ha venido dragando a más no poder, ha desviado las aguas de nuestro río hacia su territorio.

“Si vemos mapas de la época, (muestra mapas históricos) este es un mapa de 1840, vemos el Río San Juan y vemos una corriente enorme y poderosa, esto es 1840, el tratado se firma en 1858, 18 años después y esta era la situación (gran caudal del Río San Juan) y el ramal del Colorado es este, sin embargo la situación hoy es peor, el ramal del Colorado se transformó en lo que antes era el bajo San Juan y ahora el bajo San Juan quedó reducido a lo que antes era el ramal Colorado y por eso Nicaragua está señalando a la CIJ que el dragado debe permitir la recuperación de una manera equilibrada y sin afectar la navegabilidad en el ramal del Colorado, de la situación que existía en 1858, que es que se firma el tratado Jerez-Cañas”, dijo Herdocia.

Señaló que estos argumentos de Nicaragua, junto a los laudos y mapas, siguen siendo poderosos ante las pretensiones costarricenses de arrebatarnos la zona de Harbour Head y de afectar la navegabilidad de nuestro Río San Juan.

“El hecho de que Costa Rica se haya lanzado hoy contra los laudo Cleveland y Alexander y cuestionado el derecho que tiene Nicaragua obviamente, a mantener libre y desembarazada la navegación, esto no lo puede hacer sin recuperar cierto nivel de agua mínimo y no significativo del ramal del Colorado, sino de donde vamos a sacar las aguas, si estas se la han llevado a territorio costarricense por medio de las represas del tortugal y el arenero y por medio de las acciones de dragado del Colorado”, planteó el experto.

Dijo que este argumento contra los laudos, es un argumento perdido “porque simple y sencillamente se enfrenta al sacrosanto voz del tratado y del laudo Cleveland”.