Ambientalistas y organizaciones sociales nicaragüenses advierten sobre los graves daños que ocasionará la construcción del dique al caño que comunica el Río San Juan con Harbour Head.

Costa Rica aduce que este caso fue artificialmente abierto por Nicaragua, por lo que decidió cerrarlo a escasos días de que inicien las audiencias en La Haya por este territorio.

En un pronunciamiento firmado por organizaciones ambientalistas, universidades y expertos en derecho internacional, los especialistas nicaragüenses aseguran que el dique fue construido por Costa Rica con materiales ajenos a la zona, lo cual indudablemente perjudicará el ecosistema lagunar de Harbour Head.

Tratan de empeorar el conflicto

Estos ven con preocupación no solo el hecho de que el gobierno costarricense trate de empeorar las relaciones con Nicaragua sino también porque lo hace cometiendo “un ecocidio”.

El ambientalista Kamilo Lara, Presidente del Foro Nacional del Reciclaje (Fonare), recuerda que la Corte Internacional de Justicia ya había mandado a Nicaragua a parar la limpieza del caño, por lo que el país decidió rellenar el tramo abierto usando materiales propios de la zona, a diferencia de Costa Rica quien está obstruyendo todo el caño natural con cemento y “material bolón”.

“Ellos (los costarricenses) tratan de desecar esta parte del territorio (nicaragüense), fragmentando nuestra isla (San Juan), condenándola a un ecocidio ambiental”, lamenta.

En el documento también se insta al Gobierno de Nicaragua a hacer todo lo necesario para que Costa Rica no siga cometiendo estos daños.

Costa Rica actúan sin asidero jurídico

El experto en derecho internacional Manuel Madriz asegura que Costa Rica ha venido actuando contra Nicaragua sin ningún tipo de asidero jurídico, y prueba de ello es el ilógico cierre de un caño natural.

Madriz advierte así mismo que cuando se hicieron esos trabajos se violó la soberanía nacional.

“Eso es un abuso de Costa Rica”, criticó.

Este pronunciamiento se le está haciendo llegar a la Corte Centroamericana de Justicia, a las Naciones Unidas, a la Convención Ramsar, y a diferentes organismos internacionales, para que ellos se den cuenta de las ilegalidades cometidas por el gobierno tico en su disputa con Nicaragua.

De la misma forma ha sido entregada al Ministerio Apostolar Centro Cristiano de Managua, cuyo presidente, Reverendo Augusto Marenco, se comprometió a orar junto a su comunidad y a buscar un acercamiento con líderes evangélicos de Costa Rica, para que estos impulsen con su gobierno medidas que disminuyen la tensión con Nicaragua.

El ambientalista Kamilo Lara también afirmó que en los próximos días en Costa Rica habrá un encuentro entre ambientalistas y universidades de ambos países, ya que hay una conciencia ciudadana acerca de los graves daños que está cometiendo el gobierno del país del sur en una de las principales reservas de biósfera de Centroamérica.