En distintos momentos, el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, el presidente de Cuba, Raúl Castro, y el líder del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP), Rubén Berríos Martínez, le advirtieron a Barack Obama en la VII Cumbre de las Américas que Estados Unidos tiene aún pendiente garantizar en Puerto Rico un verdadero proceso de libre determinación.

“Ya está Cuba. Ahora falta Puerto Rico”, reveló anoche Ortega que le indicó al presidente Obama durante la reunión del viernes de los presidentes centroamericanos con el inquilino de la Casa Blanca.

El presidente nicaragüense, además, reclamó la excarcelación del prisionero político puertorriqueño Oscar López Rivera, quien cumple el mes próximo 34 años en cárceles estadounidenses por sus vínculos con el antiguo grupo clandestino Fuerzas Armadas de Liberación Nacional (FALN)

Justo cuando negocia el restablecimiento de relaciones diplomáticas con Estados Unidos, el presidente Castro - como parte de su mensaje de ayer en la cumbre y con el presidente Obama presente-, reafirmó que seguirá activo internacionalmente sobre el caso boricua. “Será invariable nuestro apoyo al pueblo latinoamericano y caribeño de Puerto Rico en su empeño por alcanzar la autodeterminación e independencia, como ha dictaminado decenas de veces el Comité de Descolonización de las Naciones Unidas”, indicó Castro.

La conversación entre Berríos Martínez y el presidente Obama, mientras, se dio en un breve intercambio el viernes en la noche durante la cena de jefes de Estado y de Gobierno de la cumbre, un evento en el que el líder del PIP representó al presidente Ortega.

Desde enero, Berríos Martínez es asesor en Asuntos Internacionales y de Descolonización del presidente de Nicaragua, con el objetivo de elevar el debate sobre la situación colonial de la isla.

Berríos Martínez dijo que le expresó a Obama su esperanza de que Puerto Rico esté próximamente como país soberano en foros como la cumbre hemisférica.

Tanto a Ortega como Berríos Martínez indicaron que el presidente Obama les señaló que en Puerto Rico hay elecciones y que la decisión le corresponde a los puertorriqueños. El presidente del PIP le replicó a Obama, según dijo, que es también un asunto que depende de la voluntad de EEUU.

Ortega afirmó que le dijo el viernes a Obama – quien cuando el presidente nicaragüense habló anoche en la sesión de la cumbre ya estaba de camino a Washington D.C.-, que “si Hawai hubiese mantenido el status de Puerto Rico, usted no sería presidente de Estados Unidos”. La relación entre Puerto Rico y EEUU, subrayó Ortega, “es una relación con derechos reprimidos”.

En su discurso, Ortega dijo que hay “una parte de la población” que apoya que Puerto Rico sea estado “y otra parte” que respalda la independencia.

El presidente nicaragüense aludió también en su discurso al encuentro en que coincidieron elpresidente Obama y Berríos Martínez. “Qué bueno que (Obama) esté dispuesto a dialogar”, sostuvo, al recordar que la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), que son 33 de los 35 países de la cumbre, ha expresado su interés en el caso político de Puerto Rico.

Cuando coincidió con el presidente Obama, Berríos Martínez estaba con el embajador de Nicaragua de la Organización de Estados Americanos (OEA), general Denis Moncada. “(Obama) tenía que pasar por allí. Fue un saludo y un intercambio de palabras muy normal”, dijo Berríos Martínez, en una entrevista con El Nuevo Día.

Por lo menos desde que Bill Clinton convocó en el 2000 a una reunión en la Casa Blanca a los tres presidentes de los partidos políticos de Puerto Rico – Berríos Martínez; Sila Calderón, del Partido Popular Democrático (PPD); y Carlos Pesquera, del Partido Nuevo Progresista (PNP)-, el líder del PIP no tenía un encuentro con un presidente estadounidense.

Berríos Martínez estuvo justo detrás del presidente Ortega en la reunión plenaria de la VII Cumbre de las Américas, que concluiría anoche sin una declaración conjunta, ante la falta de acuerdos sobre algunos puntos, como la insistencia de Nicaragua de que se le dé representación al movimiento independentista de Puerto Rico en futuros cónclaves.

Aunque estaba previsto que aludiera al caso puertorriqueño y al prisionero político López Rivera, el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, no tocó el tema. Después fue a disculparse con Berríos Martínez, por el olvido, según el presidente ejecutivo del PIP, Fernando Martín.

Para el presidente del PIP, a pesar de que se trató de que el Departamento de Estado federal pueda haber tratado de descarrilar un debate sobre la situación de la isla, “no se pudo esquivar el tema de Puerto Rico, ni de forma directa ni de forma indirecta”.