Para su Eminencia Reverendísima, Cardenal Leopoldo Brenes, la VII Cumbre de las Américas, realizada este 10 y 11 de abril en Panamá, fue un encuentro de la Reconciliación donde se vieron gestos de buena voluntad por parte de Los Estados Unidos y Cuba.

“Se dio una cumbre, que yo llamaría como la Cumbre de la Reconciliación”, afirmó Brenes, tras concluir una misa en honor a la Divina Misericordia en la Catedral Metropolitana de Managua.

El alto jerarca de la Iglesia Católica subrayó que el histórico encuentro de Raúl Castro y Barack Obama fue resultado también de las gestiones del Papa Francisco.

“El Santo Padre puso sus buenos oficios para que estas dos naciones y sus presidentes pudiesen sentarse a platicar”, expresó.

Brenes subrayó que esto es una muestra de que las confrontaciones no sirven para nada. “Las confrontaciones hay que dejarlas a un lado y lo importante es el diálogo”, aseguró.

Reconciliación debe ser también entre pueblos

No obstante, el Arzobispo de Managua enfatizó que este gran gesto debe materializarse en acciones concretas del pueblo cubano, tanto el que está dentro de la Isla como el que está en Estados Unidos. En este punto lamentó las marcadas diferencias mostradas por ambas delegaciones durante el encuentro regional.

“Mientras las cabezas (presidentes) habían estado platicando por teléfono, platicando y se iban a sentar aquí (en la Cumbre), me dio mucha tristeza que la gente sencilla, las delegaciones de Cuba y las delegaciones de Miami, cubanos ambos, se hayan puesto tensos en un determinado momento. Yo creo que nos falta comenzar a trabajar que somos familia, y que no es a través de agresiones que vamos a solucionar (las diferencias)”, sostuvo.

Llama al perdón

Estas palabras de Brenes van en consonancia con su principal mensaje durante la Misa de la Divina Misericordia, la cual se celebrada cada segundo domingo de Pascua. En su homilía el Cardenal nicaragüense llamó al perdón entre los cristianos y a fortalecer su fe en Dios.

Jubileo de la Misericordía

El Cardenal informó de la misma forma que el Papa Francisco está convocando a un Jubileo de la Misericordia el cual iniciará el 8 de Diciembre del 2015 y culminará en la Fiesta de Cristo Rey del 2016.