El Presidente de Nicaragua, Comandante Daniel Ortega, y la Coordinadora del Consejo de Comunicación y Ciudadanía, Compañera Rosario Murillo, se encuentran en Panamá participando en la VII Cumbre de las Américas, la cual es histórica al contar por primera vez con la presencia de Cuba.

La Cumbre ha sido inaugurada la tarde-noche este viernes, y previo a esta cita el Daniel participó en un encuentro entre los Presidentes del Sistema de la Integración Centroamericana (SICA) con el presidente de Estados Unidos, Barack Obama.

La delegación nicaragüense está integrada además por el Vice Canciller, Valdrack Jaentschke; el presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (COSEP), José Adán Aguerri; y el líder independentista puertorriqueño y Asesor Presidencial en Políticas de Descolonización, Rubén Berríos.

Mensaje del Papa para los mandatarios de América

En la Cumbre participan 34 jefes de Estado y delegaciones de 35 países. Durante el acto inaugural intervinieron el Presidente panameño, Juan Carlos Varela; el Secretario General de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza; el Secretario General de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon; y el Secretario de Estado de la Santa Sede, Cardenal Pietro Parolin, quien leyó un mensaje del Papa Francisco.

En este mensaje el Santo Padre manifiesta su agrado de que con el diálogo sincero se llegue a alcanzar el Bien Común.

De la misma forma pide que se lleguen a compromiso que “afronten con realismo los problemas y trasmitan esperanza”. Francisco llama también a buscar una solución a la inmigración.

Encuentro SICA con Obama

Durante el encuentro con el SICA, según las agencias de noticias, el Presidente Barack Obama reiteró su compromiso de apoyar el desarrollo de Centroamérica y que seguirá trabajando con los países de la región para encontrar iniciativas que permitan mejorar la transparencia y llevar al “Buen Gobierno".

El presidente, que ha solicitado al Congreso estadounidense 1.000 millones de dólares de ayuda para Centroamérica dentro de su propuesta de presupuesto para el próximo año fiscal, destacó que la región es importante para Washington no solamente por la "proximidad", sino por los "increíbles lazos" entre los ciudadanos de ambos lados.

Hay "una fuerte agenda común. Lo que es bueno para la región es bueno para Estados Unidos", aseguró Obama.

Histórica presencia de Cuba

Esta VII Cumbre de las Américas es histórica porque luego de décadas de exclusión, y tras una exigencia de todos los gobiernos latinoamericanos, finalmente Cuba está siendo partícipe del encuentro.

Como parte de la reunión hemisférica se prevé igualmente un encuentro bilateral entre el Presidente cubano Raúl Castro y Barack Obama. Esto es de suma importancia, ya que en diciembre del 2014 ambos gobiernos han acordado la normalización de sus relaciones diplomáticas. Producto de ello fueron liberados los héroes antiterroristas cubanos que desde 1998 se encontraban presos en las mazmorras del Imperio.

Venezuela demandará respecto

Las expectativas se centran también en torno a Venezuela. El Presidente Nicolás Maduro llega a la Cumbre a demandar respeto a Estados Unidos, el cual ha catalogado a Venezuela como una amenaza para su seguridad nacional. Maduro exige que se derogue este decreto que lesiona la soberanía de la nación sudamericana.

Obama se retracta previo a la Cumbre

Cabe señalar que antes de la Cumbre, en entrevista con la Agencia EFE, Obama subrayó que Venezuela no es una amenaza, tal como lo había afirmado anteriormente.

“No creemos que Venezuela sea una amenaza a los Estados Unidos y Estados Unidos no es una amenaza al gobierno de Venezuela”, afirmó conciliador el presidente estadounidense.

Sin embargo, el Gobierno Bolivariano exige que Estados Unidos lleve esa declaración más allá de las palabras y derogue el decreto anterior.

Obama reconoce injerencismo yanqui

Durante su participación en el foro de la Sociedad Civil, previo a la inauguración de la VII Cumbre, el presidente Obama, dijo que los días de la "injerencia" de Estados Unidos en la región habían terminado.

"Aquellos días en que nuestra agenda en este hemisferio a menudo suponía que Estados Unidos podía inmiscuirse con impunidad, ya pasaron", dijo Obama horas antes de su encuentro con sus homólogos de Las Américas.

El reto para que sus palabras se hagan realidad está precisamente en la Cumbre, donde Cuba y Venezuela demandan una política diferente hacia sus pueblos y gobiernos.

Cuba demanda ser sacada de la lista de países que apoyan el terrorismo y el fin del embargo económico del cual ha sido víctima durante medio siglo. Venezuela, por su parte, exige a Obama la derogación del decreto por el que, según la Casa Blanca, este país sudamericano es amenaza a la seguridad nacional de Estados Unidos.

Cumbre sin declaración final

Se prevé que la Cumbre de Jefes de Estado no cuente con una declaración final. Esto se debe a que Estados Unidos y Canadá no llegaron a consenso con los demás países en temas como el medio ambiente, el derecho a la libre educación y la derogación del Decreto norteamericano contra Venezuela.

Contrariamente la Cumbre de Los Pueblos, que se realiza de manera paralela en la capital canalera, sí la tendrá.

Grupos de extrema derecha

La Cumbre de las Américas se ha visto también caldeada por la presencia de grupos de extrema derecha y elementos terroristas. Esto ha suscitado varios encontronazos en el foro de la Sociedad Civil entre la delegación cubana y los grupos contrarrevolucionarios. En protesta la delegación de Cuba decidió retirarse de este encuentro social.

De la misma forma se han presentado caras a caras entre representantes de la Revolución Bolivariana de Venezuela y sectores de derecha que se han hecho presentes para boicotear la Cumbre.

Saludo Raúl y Obama

Al iniciar la Cumbre de Jefes de Estado, Obama y Raúl Castro se saludaron, ahora resta ver si ese saludo se materializa en nuevas relaciones de Estados Unidos con Cuba, y por tanto con los demás países de Nuestramérica.