La Policía Nacional está investigando un presunto triple crimen ocurrido del Banpro de Ciudad Jardín 3 cuadras al norte, en el Barrio Los Ángeles, donde encontraron el cuerpo del señor Santos Lucio Bravo de 56 años, en un taller de mantenimiento de vehículos. En el lugar, donde se realizaban cambio de aceite y otras reparaciones, se presume que hay dos cadáveres más, lo que no ha sido confirmado por las autoridades.

Versiones familiares señalan que desde hace 15 días no tenían comunicación con Santos Lucio Bravo, ni con su esposa Rosibel Murillo y la hija de ambos, Lucia Leticia Bravo Murillo, de 21 años.

José Murillo, hermano de Rosibel Murillo, externó que hasta el momento el principal sospechoso es Naum Bravo Torres, uno de los hijos de Santos Bravo, quien aún no se encuentra detenido y se presume esté huyendo de la justicia.

“El hijo estaba entusiasmado por quedarse con la plata que tenía su papá”, dijo Murillo.

Pero un abogado amigo de la familia dijo a medios de prensa que el muchacho era muy apegado con su padre, pues lo acompañaba a realizar sus mandados, lo que no lo exime de la sospecha.

“Naum decía que mi papá estaba en Matagalpa comprando una finca y lo había dejado cuidando la casa”, externó Saúl Bravo, hijo mayor de Santos.

Noel Vallejos Urcuyo, abogado de Nubia, madre de Naum Bravo, expresó que éste presentaba problemas psicológicos, hecho que podría haber influido en el crimen.

Hasta el momento hay tres personas que están siendo investigadas por la Policía, las que fueron identificadas como Gabriel Antonio Ángulo Torres, Mauricio Gómez y Eddy Blandón.

El crimen causó revuelo en el barrio Los Ángeles, un sector considerado tranquilo a pesar de su cercanía con el mercado Oriental de Managua.

En horas de la tarde de este viernes, peritos policiales y forenses del Instituto de Medicina Legal continuaban inspeccionando el lugar, y aún no extraían los cadáveres de las presuntas víctimas.

También se informó de última hora que al menos una persona fue detenida esta tarde en el barrio Las Torres de la capital, porque supuestamente fue testigo que el hijo de Santos Bravo habría comprado una camionada de tierra para aterrar un pozo de cambio de aceites, donde se localizó un cadáver.