Tras la ocurrencia del terremoto de magnitud de 6.2 del 10 de abril del 2014, las enseñanzas para el pueblo nicaragüense fueron muchas, desde las medidas para resguardar sus vidas hasta los mecanismos para mejorar sus viviendas y desarrollar construcciones más seguras.

Al cumplirse un año de ese evento de la naturaleza que afectó cientos de viviendas en los municipios de la franja del pacífico nicaragüense, más allá de recordar la intranquilidad que provocó en algunas familias, desde el Gobierno en alianza con el sector privado se viene trabajando en el desarrollo de técnicas y recomendaciones que permitan se realicen mejores construcciones que garanticen la seguridad de sus habitantes.

En ese sentido, el Ministerio de Transporte e Infraestructura (MTI) a través de la Dirección de Estudios y Normas de Construcción, está haciendo hincapié en la ejecución de los principios contenidos en el Código de Construcción emitido por dicha institución hace algunos años, en el cual se detalla como elaborar construcciones seguras en obras menores a los 100 metros cuadrados.

El Ing. Helman René Taleno Delgadillo, director de esa instancia del MTI, explicó que en esa nueva cartilla de construcción se encuentran elementos muy valuables para poder incluso estudiar el suelo con métodos simples y muy probados, convirtiéndose de esa manera en un instrumento para obras de infraestructura pequeñas.

“Ahí se recomiendan la varillas y el concreto que se debe usar, el tipo de bloque, ya sea bloque de cemento, bloque de arcilla, incluso hemos probado materiales locales de piedras de pómez y nos hemos dado cuenta que no tiene la suficiente capacidad […] incluso hemos probado todos los adobes a nivel de Nicaragua y unos son muy buenos, otros son malos y la siguiente fase del MTI es orientar como obtener una mejor producción”, manifestó el funcionario.

El Dr. Oscar Gutiérrez, decano de la Facultad de Tecnología de la Construcción de la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI), subrayó los esfuerzos que desde el Gobierno se vienen haciendo para la elaboración de cartillas que contribuyan a orientar a las personas que deciden construir por su propia cuenta sus casas y lo hagan cumpliendo todas las especificaciones.

“Lo otro es no construir en zonas vulnerables, a veces construimos en zonas de alto riesgo sísmico sin prestar atención a lo que dice el código, construimos en zonas de inundaciones, en zonas de grandes problemas ambientales entonces debemos evitar todo eso antes de construir, antes de escoger el terreno debemos hacer en general todos los estudios básicos para decidir construir. A veces por la situación económica construimos en laderas y entonces esto está amenazada completamente, entonces el riesgo es cada día mayor, tenemos amenazas, vulnerabilidad entonces el factor riesgo va a ser cada vez mayor, y para construir viviendas seguras necesitamos un buen diseño, personal calificado o por lo menos el que dirige la obra y tercero necesitamos excelentes materiales”, expuso Gutiérrez.

Control de calidad para certificar los materiales

La certificación de los materiales de construcción es una de los elementos sobre los cuales también se ha venido trabajando para garantizar que las familias nicaragüenses desarrollen construcciones seguras.

“Nosotros tenemos un programa mensual en el que realizamos inspecciones a las distintas fabricas, sean estas de bloque, adoquines, distribuidores de acero de refuerzo, en lo que digamos nosotros levantamos información básica de los materiales que comercializan, principalmente los materiales que tienen que ver con la estructura, nosotros garantizamos que estos materiales tengan su certificado de calidad, sino se toma una muestra y analiza en laboratorio”, comentó el Ing. Evert Rivera, director de Control de Calidad del MTI.

Desde hace dos años el Ministerio de Transporte cuenta con un Laboratorio de Materiales en el que se realizan análisis a los distintos materiales para la construcción y a través de este laboratorio también se brinda asistencia a los pequeños productores de bloques, lo que ha mostrado excelente resultados dado que han venido mejorando a medida que se ha incidido con las inspecciones y del total de fabricas inspeccionadas por la institución el 85% cumple con las normas técnicas nicaragüenses referidas a la fabricación de bloques.

“Lo importante para realizar una buena construcción es que la persona que va a construir pida el certificado de calidad al distribuidor de materiales o la fabrica, porque normalmente damos una constancia de que hemos realizado algún tipo de prueba al material que están comercializando, de esa manera se podrían dar cuenta que si se han hecho controles de calidad en esa fábrica”, reveló Rivera.

La Universidad Nacional de Ingeniería (UNI) también se ha sumado a realizar los estudios pertinentes que comprueben la calidad de los materiales de construcción a fin de identificar donde hay debilidades y brindar herramientas como la capacitación que permita que las mismas mejoren.

“La universidad hizo una revisión de diferentes materiales, bloques, etc., y quiero decirles que los materiales cuarterones del lado de la Paz Centro llenan los requisitos, son buenos bloques los que tenemos ahí, lo que si debemos mejorar es la forma de construcción en que nuestro personal no lo está haciendo, el personal calificado no lo está haciendo, entonces ahí tenemos problemas. Tenemos que comenzar por las alcaldías, las alcaldías que son las que supervisan y son las que aprueban la construcción que se va a hacer, que les revisen su anexo, su construcción que van a hacer, ver si llena los requisitos, si no llena los requisitos tienen que buscar asesoría y la asesoría tiene que darse en la Alcaldía si la persona no tienen dinero”, aseveró el decano de la Facultad de Tecnología de la Construcción de la UNI.

Alcaldía brinda asesoría para mejores construcciones

Desde la Alcaldía de Managua (ALMA) también se está trabajando en establecer normas que deben cumplir los y las nicaragüenses que van a desarrollar alguna obra de mejoramiento en sus viviendas, basados en el Código Nacional de la Construcción y facilitando la asesoría de expertos de la comuna.

“En la Alcaldía lo que exigimos es que todos los planos que se van a someter para obtener permisos de construcciones vengan diseñados por personas que tengan la calidad y el permiso y licencia de construcción que emite el Ministerio de la Construcción para estos casos, nosotros hacemos las revisiones, revisiones en arquitectura, revisiones en retiros y escalfamos en la licencia estructural de los ingenieros para ver que los planes estén bien hechos, eso es para emitir el permiso, después viene la parte relativa a la construcción”, declaró el Ing. Fernando Palma, director de Proyectos e Infraestructura de ALMA.

Según Palma la comuna no cuenta con la capacidad suficiente para supervisar todas las obras que se construyen por los barrios y comunidades de la capital, por lo cual recomiendan que los dueños de las propiedades sean los principales en llevar la supervisión de la construcción en sus casas.

“Nosotros tenemos un cobro mínimo por el concepto de supervisión, que lo que hace es que nuestra gente de urbanismo vaya en cualquier momento a ver una obra, que sea vea si realmente se está cumpliendo con los términos generales, pero como no podemos tener gente permanente no podemos garantizar que esa obra esté completamente construida de acuerdo a los planos”, indicó Palma.

El director de Proyectos de la comuna capitalina aseguró que desde el ayuntamiento se brinda el servicio de asesoría a la población para la construcción menor a los 90 metros cuadrados, situación en la cual solamente deben visitar cualquiera de los distritos de Managua, explicar la obra que desean llevar a cabo y un experto los asesorará indicándole como y donde realizar la construcción.

Durante los sismos ocurridos en abril pasado ninguna de las viviendas construidas en los distintos sectores de la capital y sobre los sectores cercanos al epicentro, llevadas a cabo por la Cámara de Urbanizadores se vino abajo y en ese sentido ha venido haciendo contribuciones para mejorar los sistemas constructivos y de esa manera garantizar que las viviendas que desarrollan cada una de las empresas agremiadas sean seguras para sus habitantes, pero el trabajo no ha quedado ahí y a través de la organización de foros han presentado propuestas que permitan que las personas que autoconstruyen sus viviendas cuenten con la debida supervisión y calidad constructiva.

“Además de la cartilla de la construcción que maneja la Alcaldía, sería bueno que se tuviera como recomendación algunos diseños aprobados por la Alcaldía o instituciones del Gobierno, un diseño para que las familias puedan tener acceso a unos dos o tres diseños que ANIA (Asociación Nacional de Ingenieros y Arquitectos) o nosotros como Cámara pudiéramos proveer para casas de 36 o 46 metros cuadrados, básicas que no sean costosas para la familia que quiera autoconstruir su casa y que tengan un diseño aprobado por la Alcaldía, que tengan un diseño donde estén las especialidades desde el geólogo, hidráulica, estructura, viabilidad, hidrosanitaria, eléctrica”, manifestó Héctor Lacayo, vicepresidente de CADUR.

Lacayo reiteró la necesidad de las familias en contratar o buscar la asesoría de ingenieros o arquitectos a fin de que estos supervisen sus construcciones, lo que garantizará que las mismas se elaboren cumpliendo con las normas y brindando seguridad a sus seres queridos.

Hemos aprendido a estar más preparados

La preparación y respuesta ante situaciones de sismos, es una de las lecciones aprendidas y puestas en práctica por la población nicaragüense luego del terremoto y las replicas del mismo registrados el 10 de abril y en día posteriores.

“Hemos avanzado grandemente en cuanto a la preparación, atención de los desastres y que las lecciones aprendidas en esta actividad sísmica son mucho más grandes si las comparamos con eventos que hubo en el pasado. A partir del terremoto del 2014 ha quedado una actividad constante de preparación para los próximos eventos, se ha creado o desarrollado una conciencia de que vivimos en un país altamente sísmico y que tenemos que aprender a convivir en esas condiciones y que tenemos que aprender para enfrentar a estos eventos con el mínimo posible de daños humanos, muertes”, señaló el geólogo Dionisio Rodríguez, director del Instituto de Geología y Geofísica de la UNAN-Managua.

Rodríguez destacó los mecanismos de respuesta del Gobierno que se activaron inmediatamente pasado el primer sismo la tarde de ese jueves 10 de abril, lo que contribuyó a evitar muertes directas y trasladar a la población sin mayores resistencias hacia centros de albergue, lo que también estuvo acompañado de la actitud de colaboración de las y los nicaragüenses de actuar en pro de conservar sus vidas, muy a pesar de habitar en las zonas donde se dio más fuerte el fenómeno y cuyas viviendas eran construcciones débiles.

“A partir de eso ha quedado también una actividad constante por parte de los medios de comunicación, que jugaron un papel grandioso porque se aprovecharon todos los formatos de medios, redes sociales, periodismo hablado, escrito, televisado en función de cómo protegerse, como prepararse ante eventos que sabemos que van a venir en el futuro y de hecho se ha llevado a cabo en cuanto se han presentado estas situaciones”, añadió el geólogo.

Daños a viviendas fue porque estaban mal construidas

Para el geólogo Rodríguez, los mayores daños en edificios, las estructuras y las casas se produjo en aquellas que estaban mal construidas, que no tenían los elementos estructurales necesarios como las columnas, las vigas, las vigas asismicas, las vigas intermedias, las vigas corona, además de no contar con los materiales adecuados para la construcción.

“Debemos tener una preocupación ahora y desarrollar una conciencia hacia una construcción saludable, segura y antisísmica, porque sabemos todos que va a seguir temblando, que vivimos en un país donde la naturaleza nos es favorable en el sentido que nos da recursos inmensos pero que también tenemos que aprender a vivir en este ambiente natural que no es dañino. No son fenómenos que vienen porque quieren venir, son fenómenos que están ahí y que siempre han estado y seguirán estando […] Eso no lo podemos evitar, lo que si tenemos es no contraponernos a las leyes de la naturaleza y saber dónde ubicarnos, saber cómo construir, aprender cómo prepararnos ante los eventos y como vivir de una manera saludable, de una manera de amistar con el ambiente”, dijo Rodríguez.