Una cadena de sismos y microsismos, pusieron en vilo a las familias de toda la franja del Pacífico nicaragüense el pasado 10 de abril de 2014. Después de no sacudirse tan fuerte desde el terremoto de 1972, cuarenta y dos años después, la Tierra finalmente irrumpió en un fuerte movimiento de 6.2 grados de magnitud, cambiando la historia geológica del país.

El asesor científico del Ineter, Wilfried Strauch, todavía recuerda que el evento se registró a eso de las 5:27 de la tarde (hora local); seguido de miles de microsismos, que activaron de inmediato todo el sistema de alerta instruido desde el Gobierno central.

Familias durmieron fuera de sus casas

De acuerdo a este científico, las localizaciones de las primeras horas, registraron varios sismos en el Lago de Managua, entre el Volcán Momotombito y el Momotombo.

"Les recomendamos a las personas que durmieran afuera. Que se quedaran esa noche fuera de sus casas, sobre todo si estas no estaban bien construidas", rememoró.

Strauch indicó que para entonces, el Ineter envió a sus especialistas al campo, y vieron que había grietas en el suelo cerca del Volcán Apoyeque y el Volcán Momotombo.

"Tuvimos mucho contacto con geólogos extranjeros, y con el Servicio de Geología de los Estados Unidos; y discutimos con la el Gobierno qué debíamos hacer ante esta situación. La decisión fue que teníamos que prepararnos para un terremoto en Managua", expuso.

Nagarote, Mateare y Managua los más afectados

Explicó que durante toda la Semana Santa del 2014, por instrucciones del Presidente Daniel Ortega y la compañera Rosario Murillo, autoridades del Ineter y el Sinapred, permanecieron en monitoreo y vigilancia constante; sobre todo en las zonas afectadas (Nagarote, Mateare y Managua).

Posterior al terremoto, se hicieron reparaciones y refuerzos en colegios públicos; se tumbaron las ruinas de Managua, que aún quedaban del terremoto de 1972; se mejoró la red sísmica.

"Compramos 25 sismógrafos, desde Estados Unidos, que miden movimientos fuertes, y los instalamos en tiempo récord. Venezuela nos apoyó con 4 estaciones sísmicas de alta calidad", destacó.

El evento ayudó mucho al país

El terremoto del 10 de abril (2014), "fue un evento que nos asustó. Destruyó casas, y murieron 2 personas por afectaciones cardíacas", recordó.

Aseguró que este evento ayudó mucho al país, sobre todo porque se logró disminuir la vulnerabilidad, en tanto que las casas más débiles cayeron, y se tuvieron que reconstruir.

"Muchas escuelas fueron mejoradas; el monitoreo, y la conciencia sobre el peligro ha aumentado mucho.Este terremoto, dejó una idea lo que significa un evento como este, sobre todo para los jóvenes", expuso.

El asesor científico del Ineter, indicó que orientados por el Gobierno Sandinista, se ha logrado trabajar mucho para mejorar este monitoreo sísmico.

"Tenemos más personas capacitadas; y muchos jóvenes que están aprendiendo a hacer el monitoreo. Estamos registrando en la central sísmica no solo los datos de Nicaragua, sino también de Costa Rica, Honduras, El Salvador, Guatemala y Panamá", aseguró.

Detalló que el año pasado, Nicaragua propuso crear una asociación a nivel internacional, para planificar el desarrollo de las redes y las estaciones sísmicas en todos los países.

"Queremos desarrollar métodos muy modernos en la localización de los sismos. Estamos implementando el Centro de Alerta de Tsunamis para América Central. En dos semanas voy a viajar a Hawai, para hacer esta propuesta, y estoy seguro que nos van a aceptar", refirió.

Población estaba preparada y organizada

Por su parte, el Co-Director del Sistema Nacional de Prevención, Mitigación y Atención de Desastres (Sinapred), doctor Guillermo González, indicó que el mismo 10 de abril, cuando ocurrió este sismo de 6.2 grados, esta institución se encontraba concluyendo un ciclo de capacitaciones relacionada a los terremotos.

“Ese día estábamos regresando de Juigalpa. Era el último grupo que estábamos capacitando, y a escasos minutos de haber llegado a Managua, ocurrió el evento”, recordó.

Expuso que desde que el Frente Sandinista retornó al Gobierno (2007), una de las prioridades que ha tenido el Comandante Daniel Ortega, ha sido garantizar la seguridad de los ciudadanos.

"En años anteriores tuvimos no solo el terremoto, sino otros eventos, que motivaron la idea de fortalecer una participación activa de todos los nicaragüenses en este modelo de familia y comunidad”, señaló.

“Como dice la compañera Rosario (Murillo), esta es una realidad (la constante actividad sísmica) a la cual debemos de adaptarnos, entenderla, y prepararse. Preparamos a la población ante un posible evento que lamentablemente ocurrió”, refirió.

La primera respuesta la dio la comunidad

El doctor González explicó que minutos después de ocurrido este terremoto, la primera respuesta de atención la dio la misma población organizada, porque esta ya había sido capacitada ante estos desastres.

“Se ha dado continuidad al proceso de fortalecimiento de nuestro modelo. El año pasado se vino trabajando en los Planes Familiares de Respuestas, cuya idea central es que cada persona, en su casa, conozca las posibles amenazas que pueden afectar su vida, y prepararlas para poder responder ante situaciones como son los terremotos”, sostuvo.

Comentó que el 28 de marzo de este año, el Sinapred ha concluido un ciclo de preparación por todo el país. Se han capacitado más de 8 mil líderes en todo el país, de cara a terremotos y tsunamis.

“El Simulacro Nacional que se realizó el 16 de marzo de este año, ha creado condiciones para que las familias estén preparadas ante los eventos naturales", aseguró.

Se harán tres simulacros más en el año

El Co-Director del Sinapred, refirió que el Presidente Daniel Ortega y la compañera Rosario, han tenido por decisión que el tercer martes de cada mes, los colegios realicen simulacros, con lo cual van integrando cierta capacidad en la población para actuar ante un evento.

"Queremos anunciar que está orientado por parte de nuestro Presidente (Daniel) que durante el año, se harán otros tres simulacros más, además del simulacro del 16 de marzo. Siempre estamos creando mejores condiciones, para que nuestros sistemas de vigilancia y monitoreo, estén más fortalecidos", informó.

Sistema de Vigilancia Comunitaria

El doctor González, indicó que hoy Nicaragua tiene un modelo de monitoreo y vigilancia, que no es el clásico modelo científico y tecnológico que desarrollan la mayor parte de los países, sino que este también se articula con todo un Sistema de Vigilancia Comunitario, que nos permite alertarnos rápidamente ante cualquier situación.

Otro de los logros, luego del pasado terremoto, explicó que ha sido el trabajo sistemático que ha venido haciendo el Gobierno, con sus instituciones articuladas, para ir sacando a poblaciones que estaban en condiciones de alto riesgo y vulnerabilidad.

El compañero González, indicó que han sido evacuadas poblaciones de las costas del Lago (Xolotlán) que estaban en riesgo; además que después del terremoto del 10 de abril, se trasladaron (a zonas seguras) a todas aquellas familias que tenían muchos años de vivir en edificios vulnerables y en ruinas.