El presidente del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP), Rubén Berríos Martínez, acusó a Estados Unidos de violar hoy el principio de no intervención al objetar su presencia en la VII Cumbre de las Américas en Panamá.

"El gobierno de los Estados Unidos, en violación de los más elementales principios de no intervención, ha intentado impedir mi acreditación y presencia como miembro de la delegación de Nicaragua ante la Cumbre", denunció el también presidente de honor de la Internacional Socialista.

Anticipó su arribo hoy a la capital de la nación del istmo sin importar la actitud del Gobierno norteamericano, donde ya se se encuentra el presidente ejecutivo del PIP, el exsenador Fernando Martín.

A juicio del principal dirigente del PIP, tal acción constituye una intervención descarnada en las decisiones soberanas del Gobierno de la República de Nicaragua y representa además un intento de acallar el reclamo de la América Latina que en reiteradas ocasiones se ha expresado a favor del derecho de Puerto Rico a su autodeterminación.

Para Berríos Martínez, Washington pretende dar marcha atrás a la historia a pesar de que "ya no estamos en los tiempos de sumisión, cuando ese país dictaba sus pautas a los gobiernos latinoamericanos e intervenía en nuestra América a su discreción".

Explicó que hay que recordar ante este proceder que el Artículo 1 de las dos Convenciones de Derechos Humanos firmadas por los participantes en la Cumbre de Panamá, inclusive Estados Unidos, dispone que el derecho a la libre determinación es uno fundamental de los pueblos sin el cual los demás derechos individuales, sociales y políticos carecen de sostén.

Berríos Martínez recordó que la Celac (Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños) ha reclamado en sus dos cumbres recientes a Puerto Rico como parte de la América Latina y se ha pronunciado en contra del régimen colonial vigente.

Además, en 2012 el pueblo puertorriqueño repudió de forma contundente el actual estatuto colonial, conocido como Estado Libre Asociado (ELA), instaurado en 1952 por Estados Unidos, que invadió esta isla del Caribe en 1898.

Berríos Martínez expuso que es hora de que el Gobierno de Estados Unidos, que se proclama a sí mismo defensor de los derechos humanos, cese en su pretensión de amordazar al independentismo puertorriqueño.

El dirigente socialdemócrata boricua se mostró convencido de que en Panamá América Latina se dará a respetar ante las pretensiones de Washington.