En un operativo realizado por el Ejército y efectivos policiales mexicanos se intervino a nueve personas que ocupaban una casa en Tijuana, quienes dijeron que realizaban refacciones en el interior, pero que en realidad construían un túnel por debajo de la residencia para trasladar drogas y personas, de manera ilegal, a los Estados Unidos.

El túnel, que contaba con instalación de luz, se construía cerca del edificio de la Fuerza Aérea Mexicana y de una base regional de la Policía Federal, en una zona en la que ya se habían hallado corredores terminados.

“Se localizó en flagrancia a nueve persona que se encontraban trabajando en la construcción del túnel. Además se aseguró una camioneta donde trasladaban la tierra que sacaban”, aseguró el Ejército en un comunicado.

Miembros que participaron en el operativo tomaron fotos del lugar y del acceso a la cavidad: un armario, ubicado en una de las habitaciones, conducía a una escalera que tenía cerca de 6 metros de profundidad y por allí se trasladaban a tierras norteamericanas.

La estrecha construcción, pero suficiente para el pase de las personas, estaba iluminada y las paredes estaban cubiertas de madera en algunas partes. También una delgada tubería en la parte superior, así como pequeños ventiladores.

De acuerdo con el gobierno central, decenas de túneles fueron localizados a lo largo de la extensa frontera entre México y Estados Unidos. Según las autoridades, todas ellas pertenecen al Cártel de Sinaloa, de Joaquín El Chapo Guzmán, capturado en febrero del 2014.