“La Sangre de Cristo tiene Poder”, con esta y otras frases de alabanza, decenas de nicaragüenses de todo el país, participaron de la subida de la santa imagen en la Catedral Metropolitana de Managua, lo que hace culminar oficialmente los actos religiosos relacionados con la Semana Santa.

Desde tempranas horas del martes, los nicaragüenses llegaron a orar, cumplir promesas o admirar la belleza de la imagen de la Sangre de Cristo, que hizo un breve recorrido por el interior de la Catedral, para ser colocada nuevamente en su capilla, lugar de donde volverá a ser bajada el 4 de julio, día de la fiesta de la Sangre de Cristo.

La Catedral de Managua quedó muy pequeña para los miles de fieles católicos que llegaron, la mayoría de ellos cantaba alabanzas, otros repetían “Cristo Ayer, Cristo Hoy, Cristo Siempre” y ondeaban sus pañuelos de diversos colores, en señal de júbilo y amor por la venerada imagen que este 2015 cumple 377 años de haber venido procedente de Guatemala.

El padre Julio Dávila, rector de la Catedral de Managua, comentó que cada año más feligreses participan de estas celebraciones religiosas, muestra que la fe se fortalece en cada ciudadano.

La imagen durante su recorrido, es custodiada por la Congregación de Damas y Caballeros de la Sangre de Cristo, conformada por fieles católicos como don Marvin Arauz, quien le da infinita gracias por mantenerlo alejado del alcohol.

Ahora Marvin se dedica a ayudar a otras personas con problemas de alcoholismo, para lograr ese objetivo dedica una buena parte de su tiempo, a dar charlas y consejos para enfrentar ese flagelo social.

“La Sangre de Cristo me quitó el vicio, la bebida de guaro. Le dije (prometí) cuando estaba en la camilla (en el hospital) para una Semana Santa que se me iba a llevar (pasar a otro plano de vida) ni modo, pero si me querés dar otra oportunidad, seguiré tus pasos y aquí estoy porque la Sangre de Cristo nos ha hecho milagros”, planteó Marvin.

La señora Marina Aguirre Salgado, llegó por cuarta ocasión a darles las gracias a la venerada imagen, pero esta vez tuvo un motivo muy especial, tras varios años de convivir con su pareja, en pocas semanas se casara formalmente ante la iglesia, tal y como lo ha pedido a la Sangre de Cristo.

“Tengo cuatro años de estar viniendo y especialmente pedí de corazón y me voy a casar, por eso tengo una gran fe y también estaba muy enferma y gracias a la Sangre de Cristo me he recuperado en mi salud, aquí estoy pidiendo que me siga ayudando en todo”, expresó doña Marina.

Entre los miles de fieles católicos, también se encontraba la jovencita Marisela Suazo, quien instó a la juventud a tener Cristo en nuestros corazones “y hay que amarlo ante todo, sin él no somos nada. Yo gracias a él estoy en la universidad, le pido a que ayude a mis padres para poder culminar mis estudios y sacarlos a adelante para que siempre mi familia esté bien”.