Las autoridades iraquíes encontraron fosas comunes con cientos de muertos en la ciudad de Tikrit, una semana después de liberarla de manos de la milicia extremista Estado Islámico (ISIS).

Hasta hora se han hallado 14 lugares donde hay enterradas personas ejecutadas a disparos, señaló una fuente desde la ciudad, ubicada 180 kilómetros al norte de Bagdad.

Los muertos son soldados iraquíes que se entregaron a los milicianos cuando estos consiguieron tomar grandes extensiones en el norte de Irak en una campaña relámpago en junio pasado.

La reconquista de Tikrit es la victoria más importante de las fuerzas iraquíes desde que iniciaran operaciones para recuperar el terreno perdido, tras la desbanda inicial frente a los yihadistas.

En la operación de junio, ISIS logró hacerse con vastos territorios al oeste, al este y al norte de Bagdad, entre ellos, la segunda ciudad del país, Mosul.

Para enfrentarse a ellos, las fuerzas iraquíes están contando con el apoyo de milicias chiitas y tribus sunitas, así como con el apoyo aéreo de la coalición internacional liderada por Estados Unidos.

En aquel momento el ISIS aseguró haber matado a 1.700 soldados del gobierno. La organización de derechos humanos Human Rights Watch estima la cifra de prisioneros ejecutados en entre 560 y 770, en base a imágenes satelitales y declaraciones de supervivientes.

Tikrit no es una ciudad más en Irak, sino una emblemática. Allí nació Sadam Hussein, el asesinado líder iraquí, y fue en ese lugar donde, en 2003, lo capturaron.

Además, en ella se levantaba hasta hace poco un mausoleo en homenaje a Hussein, que quedó reducido a escombros en medio de un combate contra el Estado Islámico.

El mausoleo donde estaba sepultado el ex mandatario quedaba ubicado en la aldea Al Ouya, al sur de Tikrit, pero quedó totalmente arrasado durante los enfrentamientos en la zona, en el marco de la campaña militar que liberó la provincia, que estaba bajo el control del ISIS.