La decisión de invitar a Cuba a la Cumbre de las Américas tuvo un respaldo masivo, dijo la canciller panameña Isabel de Saint Malo, en entrevista que publica hoy el diario local La Estrella de Panamá.

El presidente Juan Carlos Varela tomó la decisión de invitar a la nación caribeña, un tema que quedó en la mesa en las última Cumbre de Cartagena, donde incluso hubo países ausentes porque Cuba no estaba invitada, expresó.

Algunos países reaccionaron con mucha alegría, quizás otros con más prudencia, pero al final la decisión de Panamá tuvo una buena acogida y no ha habido un solo país que haya dicho que no va a estar presente, afirmó.

Se ha hecho todo lo posible para que la Cumbre sea un éxito, dijo la también Vicepresidenta al evaluar los preparativos.

Nuestro país sigue su vocación histórica de promover el diálogo y la convergencia porque hay momentos en la historia del país en los que Panamá jugó ese papel y este gobierno lo retoma con fuerza, expresó.

Podemos hablar de una región más polarizada, pero también esa situación es parte de la democracia y las diferencias son legítimas, pero no impiden las coincidencias, sobre todo cuando nos abocamos a los temas centrales de esta Cumbre, aseveró De Saint Malo.

Los ciudadanos de todos los países de América, indistintamente de la posición política de sus gobernantes, tienen las mismas preocupaciones, aspiraciones y deseos, que son mejores días para sus familias, hijos y nietos, acotó.

¿Por qué no podemos encontrar coincidencias en esos aspectos de desarrollo, que al final son la responsabilidad de los gobernantes?, preguntó.

Todos nosotros tenemos la obligación de procurar siempre mayor bienestar para nuestras poblaciones y allí es donde América Latina tiene mucho camino por andar, porque es un continente aún desigual, donde hay crecimiento y prosperidad, pero hace falta mucha más equidad, sentenció.

De Panamá saldrá un “Mandato para la acción”, y queremos que sea vinculante, pues en algunas cumbres hubo declaración y en otras nada, recordó la Canciller.

El tema de Venezuela se ha discutido en la Organización de Estados Americanos (OEA) y se reconoce como un asunto que está en el centro de la región en este momento, pero no es el de la Cumbre.

Es evidente y lógico que cuando surge este tipo de tensiones, el clima de concordia que se prevé tenga un impacto en la región, pero muchos países estamos trabajando para bajar esa tensión, que no nos hace bien a ninguno, comentó De Saint Malo.