La investigación realizada con base en la segunda caja negra del avión de Germanwings siniestrado el 24 de marzo, reveló que el copiloto Andreas Lubitz actuó deliberadamente, informan medios franceses.

Dicho dispositivo, que graba datos técnicos de los vuelos, fue descubierto este jueves en el lugar de la tragedia en los Alpes franceses y fue trasladado esa misma noche al BEA, referencia mundial en la investigación de catástrofes aéreas.

"Los primeros resultados muestran que el piloto en la cabina utilizó el piloto automático para descender el avión hasta una altitud de 100 metros", informó la oficina de investigación BEA en un comunicado, citado el diario alemán 'Bild'.

"Varias veces el piloto modificó la configuración del piloto automático para aumentar la velocidad del avión mientras descendía" agregó.

La Fiscalía de Dusseldorf informó este jueves de que el segundo piloto del Airbus A320 estrellado en los Alpes franceses estuvo buscando información sobre cómo suicidarse antes del siniestro.

Asimismo, el copiloto estuvo buscando por lo menos durante un día información acerca de las puertas de la cabina de pilotos así como acerca de la seguridad de estas.

Este lunes se informó de que antes de obtener su licencia de piloto, Lubitz había estado bajo supervisión de psicoterapeutas debido a sus tendencias suicidas.

De acuerdo con la versión oficial de la catástrofe, Lubitz se encerró en la cabina y de forma voluntaria hizo caer el avión, acabando con la vida de las 150 personas que iban a bordo.