El municipio de Villa El Carmen ofrece a los veraneantes frescos ríos y posas donde se puede pasar un rato agradable, cocinar y sobretodo compartir estos días de descanso con la familia.

La Presa conocida como “Los Mejía”, cada año recibe a centenares de personas que desean refrescarse bajo la sombra de sus árboles.

Las familias llevan alimentos o los preparan en los ríos haciendo fogones improvisando con leña y piedras, además llevan bebidas y hamacas para reposar con comodidad.

Desde San Isidro de Bolas, la señora Margarita Cruz Pérez, comentó que “Venimos a divertirnos y es primer año que vengo aquí y me parece bonito el lugar”.

Enfatizó que todo aquel que sale a pasear debe prevenir desgracias, siendo responsable.

“Hay que divertirse pero de manera sana para así evitar accidentes principalmente, si andamos con cosas de licor nos puede llevar a una desgracia, así que si uno sale a divertirse es a divertirse”.

Francisca García, quien es habitante de la comarca Chiquilistagua, afirmó que todos los años preparan desde muy temprano los alimentos, ahorrándose con esto bastante dinero.

“Ya traemos de la casa lo que vamos a consumir (…) para este día hicimos pollo tapado, tajadas fritas y arroz para pasar un rato alegre, sanamente”.

En relación a años anteriores, aseguró que el ambiente es “más ordenado porque se ve que la Policía está pendiente cuidando a los conductores”.

En la presa “El salto”, el ambiente era similar, niños y ñinas jugando dentro del agua con sus inflables; mujeres y hombres haciendo fogatas para preparar alimentos.

Nilo Guerrero, expresó que el lugar le parece “Bastante bonito porque hay bastante sombra, el agua no está tan helada, está limpia y la seguridad está buena porque hay policías”.

Desde MonteTabor, carretera Sur, Lorena Morales, llegó desde muy temprano a pasar el jueves santo en este río.

“Todos los años visitamos esta presa y traemos nuestra comida para que los niños no se enfermen”, concluyó.

Recomendó a familias que piensan visitar este balneario popular, que recuerden el cuido de los menores para que las familias regresen tranquilas al hogar.