Una vez más el municipio de Masatepe en el departamento de Masaya, se llenó de tradición y colorido con la puesta en escena de la Judea, donde jóvenes con máscaras de todo tipo, pesadas cadenas en mano y gorros multicolores, recorrieron cada una de sus calles para atrapar a Judas y luego arrastrarlo por varios metros.

Esta tradición masatepina de más de 160 años, se realiza los Jueves y Viernes Santos y se hace en homenaje a la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo. Todos los años los masatepinos se acomodan desde sus aceras para ver cada una de las escenas de esta peculiar Judea, que básicamente resalta el momento que Judas traiciona a Jesús por 30 monedas y luego es atrapado y colgado a un árbol.

Las calles de Masatepe se llenan de mucho color, de máscaras y del rechinar de las cadenas cuando Judas es arrastrado por las calles. Pero no solamente los masatepinos contemplan esta bonita tradición, también lo hacen nicaragüenses de otros municipios y extranjeros que llegan atraídos por la originalidad del rito.

En Masatepe hay tres grupos de promesantes que año con año se encargan de mantener viva la tradición, esto gracias al respaldo que brinda la municipalidad, empresarios locales y autoridades sandinistas. Dos de los grupos representan a los judíos y otro personifica a las legiones romanas, esta última hace la representación con Jesucristo hasta crucificarlo en el monte El Calvario.

Los Jueves y Viernes santos desde las 8 de la mañana, comienza la Judea y por todas las calles de Masatepe es común encontrar a los “Judíos” con sus cadenas persiguiendo a Judas, quien es encadenado y luego arrastrado.

“El significado de esta tradición es darle a saber al mundo entero la Vida, Pasión, Muerte de nuestro Señor Jesucristo y el eje central de esto es Judas, porque consideramos que fue él que traicionó a Jesucristo, entonces el jueves santo lo que hacemos es perseguirlo, arrastrarlo hasta chocharlo y colgarlo porque consideramos que de esa manera está pagando la mitad de la traición que le hizo a nuestro Señor Jesucristo”, explicó Israel Gutiérrez Ruiz, uno de los más reconocidos tradicionalista de esta Judea, pues de sus 57 años, 30 los ha dedicado a esta tradición.

Los que forman parte de este rito lo hacen por diferentes motivos, por ejemplo el joven Ariel Sánchez, se involucró en la tradición, a raíz de sufrir un derrame cerebral que lo dejó un par de años sin habla y gracias a la terapia y su fe por Jesucristo ha venido recuperándose poco a poco.

“Hay que tener mucho valor porque nos arrastran y lo mío es por una promesa, me dio hace cinco años un derrame cerebral y me quedé sin voz, hice la promesa y ahorita gracias a Dios ya estoy hablando bien”, señaló Sánchez, quien encarna a Judas.

Tradición se mantendrá viva

Cabe destacar que entre los promesantes hay muchos niños entre los 9 y 10 años, que también andan vestidos de judíos, con sus pequeñas cadenas en mano, atrapan al pequeño Judas y los arrastran por las calles.

Los que representan a las legiones romanas, se vienen preparando desde un mes antes, diseñan cascos, vestimentas, faldas y sandalias, lo que da mayor vistosidad a la tradición.

“En esta tradición yo comencé de la edad de siete años, ahora tengo 28 años, esta es una promesa que yo tengo y junto conmigo lo hace mi hija, es una promesa que todos tenemos”, dijo Erickson Gutiérrez, que representaba a un romano.

Don Erasmo Sánchez tiene 70 años, asegura que en su juventud también fue un judío, que recorría las calles de Masatepe en Semana Santa para atrapar al Judas, por lo que ahora al ver esas escenas, le llenan de nostalgia y mucha satisfacción, porque reconoce que la tradición se mantiene y se mantendrá viva en las nuevas generaciones.

“Es muy bonita esta tradición que los masatepinos hacemos año con año. Cuando yo nací esto ya existía, ya esto es cosa de mis ancestro en años pasados, esas tradiciones las queremos conservar y que cada año sea mejor cada día, cada vez tenemos más Judíos y tenemos la visita de turistas extranjeros”, señaló don Erasmo.

“Con esto mantenemos viva la tradición y la religiosidad de los masatepinos, porque así nos gusta celebrar a nuestro buen Jesucristo, que murió por nosotros dando la vida en el santo árbol de la Cruz”, enfatizó el joven Mario Álvarez Calero.
Doña Rubí Quezada, una masatepina que reside en los Estados Unidos hace 34 años, dice no perderse ninguna Semana Santa, viene a visitar a su familia, a nuestras las playas y estar presente en la tradicional Judea de Masatepe.

“Vengo a recordar y cada año es la misma tradición, lo que me encanta, porque demuestra que nuestras raíces culturales se mantienen vivas año con año”, destacó doña Rubí. La Judea de Masatepe es muy original, por eso atrae a centenares de turistas cada año.