El embajador de Venezuela ante la ONU, Rafael Ramírez, agradeció hoy aquí la solidaridad internacional con su país en respuesta a recientes acciones hostiles del gobierno estadounidense.

Desde América Latina, el Caribe, África y Asia hemos recibido un respaldo claro, y la condena categórica al decreto ejecutivo del presidente Barack Obama contra el pueblo y el gobierno venezolanos, afirmó en declaraciones exclusivas a Prensa Latina.

Obama aprobó el 9 de marzo la definición de Venezuela como "una amenaza inusual y extraordinaria para la seguridad nacional de Estados Unidos", emitió sanciones a funcionarios de Caracas y acusó a sus autoridades de intimidar a opositores.

Ramírez destacó el acto celebrado la víspera en la sede central de Naciones Unidas, donde esa agresión fue rechazada por la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América-Tratado de Comercio de los Pueblos, la Unasur, el Grupo de los 77 más China y el Movimiento de Países no Alineados.

Prácticamente todas las organizaciones del mundo en desarrollo manifestaron su solidaridad con la patria de Simón Bolívar y Hugo Chávez, y un clamor unánime en apoyo a nuestros principios, soberanía e integridad política y territorial, dijo.

El diplomático precisó que el respaldo global acompaña la movilización de los venezolanos contra la hostilidad de Washington, considerada por estados del Sur un intento de apagar el ejemplo y el compromiso de Venezuela con las causas justas.

"Nuestro pueblo está movilizado, se han recogido más de seis millones 500 mil firmas exigiendo la derogación del decreto y las medidas unilaterales, violatorios del derecho internacional y los principios y propósitos de la carta de la ONU", señaló.

De acuerdo con el embajador, Obama tendrá que anular su decisión, por ilegal e injerencista.

Jamás Venezuela ha constituido una amenaza para nadie, mucho menos para la potencia más poderosa del planeta, con capacidad nuclear y presupuestos multimillonarios en armas ofensivas, subrayó.

Ramírez aseguró a Prensa Latina que el país sudamericano confía en la capacidad de respuesta del pueblo venezolano y en la solidaridad mundial.

"Nosotros seguiremos aquí en el seno de la ONU denunciando la agresión, con la verdad y la razón de nuestro lado", sentenció.