Cargando las tradicionales velas negras y pequeñas escobas, miles de promesantes leoneses acompañaron a San Benito de Palermo en su amplio peregrinaje, tras salir del Santuario Diocesano Franciscano a eso de las 4:30 de la tarde de este Lunes Santo.

Los fieles devotos caminaron de rodillas, o hacia atrás, vestidos de largas túnicas blancas, pagando promesas, y agradeciéndole a San Benito los grandes favores concedidos.

Mucho de los feligreses barrieron el camino por donde iba pasando la imagen morena de San Benito; otros repartieron la popular chicha de maíz, y otros caminaron con los ojos vendados.

Durante la procesión, el Padre Jorge Gutiérrez, agradeció a Dios por permitir al pueblo leonés peregrinar una vez más junto a la imagen de San Benito de Palermo.

"Dios amoroso nos está llamando a que vengamos a la casa del Padre. San Benito es imagen de Dios, y él refleja la santidad de Dios, por lo que representa un modelo para nosotros", expresó.

Indicó que San Benito a intercedido por esta gran familia católica, al igual que El Señor de los Milagros, procurando un gran modelo de santidad, para tener bendiciones abundantes.

El líder religioso sostuvo que en esta ocasión, la Iglesia ha pedido a San Benito interceder por las peticiones del Papa Francisco.

"El Papa Francisco ha pedido que oremos intensamente por el sínodo dedicado sobre la familia; además que interceda por el Sínodo de los Obispos que se va a realizar en el mes de octubre, y que en este camino de santidad nos ayude a la nueva evangelización", manifestó.

Llenas de júbilo, las familias de León destacaron los grandes milagros que San Benito ha hecho por este pueblo, y particularmente por cada uno de sus habitantes.

El feligrés José Leonel Tijerino, poblador del Barrio Ermita de Dolores, al participar en esta procesión, indicó que iba pagando una promesa al santo.

"Mi hija estaba con una enfermedad que la tenía postrada en cama; yo vine a pedirle a San Benito, y me la curó", sostuvo.

Indicó que durante sus 15 años de ser tradicionalista, lo ha inspirado esta tradicional procesión, en la cual camina tan solo tres cuadras debido a su avanzada edad (70 años).

En la procesión, los devotos van gritando ¡Qué viva el Negrito San Benito!, y recorren con mucha fé cristiana las calles de Villa Rubén Darío, Colegio La Salle, Iglesia de Saragoza, Barrio Sutiaba, entre otros sitios.

La compañera Jessenia Salinas, habitante del Reparto Benjamín Zeledón, participó en esta procesión caminando hacia atrás, unas 14 cuadras.

"Voy a caminar hasta que aguante. Mi hija y mi hermano tuvieron un accidente, y yo prometí que si los dos sobrevivían, iba a pagar promesa a San Benito", señaló.

Destacó que este es un Santo Milagroso, un doctor. "Nuestros abuelos nos transmitieron la creencia y el poder que San Benito de Palermo tiene de sanación", aseguró.

De igual manera, Estela Prado, pobladora del Barrio El Sagrario, expuso que desde que era muy pequeña, celebra al Santo morenito.

"San Benito ha hecho muchos milagros. Tengo un hijo que me lo curó. Esta es una tradición muy antigua, desde nuestros antepasados. La túnica blanca que llevo simboliza la luz", explicó.

Los feligreses coincidieron en que en los últimos meses el mayor milagro que ha hecho San Benito de Palermo, ha sido devolverle salud al Padre Benjamín Villareal, Rector del Santuario de la Parroquia San Francisco.

"Al padre le dio un derrame. Estuvo varios días en el hospital, la mitad del cuerpo se le durmió, y el pueblo intensamente empezó a pedirle a San Benito.

"Hoy el padre está vivo, su mente está libre. Milagrosamente San Benito le dio vida al Padre Benjamín", explicó la feligrés, Rosa Miranda.