Bolivia vive una fiesta democrática con tranquilidad, aseguró hoy el ministro de Gobierno (Interior), Hugo Moldiz, al hacer un balance de las primeras horas de la jornada electoral.

Moldiz analizó el inicio de la votación y aclaró que no se produjeron hasta el momento hechos significativos, que conspiren contra el normal desarrollo del proceso, y explicó otros de menor trascendencia.

El ministro explicó que la prensa se hizo eco de unas supuestas papeletas marcadas en La Paz, lo que en realidad no ocurrió, porque solo se trataba de pequeñas señas de imprenta, "de un problema de control de calidad, pero nada más, porque no estaban marcadas".

"Esas cosas son normales en jornadas electorales como estas", aclaró y recordó que en el amazónico departamento del Beni, "donde se decía que en cuatro o cinco municipios no se iba a permitir la instalación de mesas, todo está funcionando muy bien".

"Allí se cometió un delito electoral, claramente establecido en la ley, y los responsables pagaron", pero todo está tranquilo", insistió Moldiz, quien asumió la cartera de Gobierno en enero pasado.

El funcionario aclaró que ha habido violaciones del Auto de Buen Gobierno y algunos centenares de detenidos por transitar en vehículos, pero todas acciones menores, que no superan los mil 200 casos en todo el país.

Asimismo, explicó que unos 15 mil efectivos policiales y otros tantos de las Fuerzas Armadas velan por la tranquilidad de la votación, y recalcó, sobre todo, la tranquilidad en el Beni.

"En el Beni todo marcha normal. Por lo menos hasta esta hora no hay nada anormal. Todos los colegios en todos los municipios están funcionando y eso quiere decir que los que amenazaron con tomar medidas, prefirieron no arriesgarse y exponerse al rigor de la Ley".

"Parece que se han persuadido. Y la mayor parte de la gente en esos municipios quiere ir a votar y no exponerse a medidas radicales", insistió y recordó que "la democracia boliviana hay que verla desde el punto de vista electoral y desde la distribución de la riqueza".