En declaraciones impartidas desde el Palacio de Miraflores (sede del Eejecutivo nacional en Caracas), Chávez lamentó la situación ocurrida durante los últimos dos días en Paraguay y destacó que el juicio político que conllevó al derrocamiento de Lugo, fue otra maniobra de la derecha en contra de los procesos revolucionarios.

“Han defenestrado pues de manera ilegítima, ilegal e inconstitucional (…) así son las burguesías. Igual que lo que le hicieron a (Manuel) Zelaya (expresidente Hondureño) y a lo que trataron de hacer aquí (en 2002)”, lamentó Chávez.

Aseveró que con la acción no sólo “se golpea la historia paraguaya”, sino que también se golpea a la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), que aboga por el respeto a la democracia y al orden constitucional.

“Entonces es un golpe de la burguesía paraguaya que trata de frenar no sólo proceso de cambios en Paraguay, no sólo la posibilidad de que en los próximos meses el pueblo ratifique ese proceso, sino tratando de dividir a los Gobiernos y los pueblos de la Unasur”, recalcó.

Con estos argumentos, declaró, “en nombre del Pueblo, del Gobierno y del Estado Venezolano”, que ese país no reconocerá al “írrito, ilegal e ilegítimo gobierno que se instaló en Paraguay” y expresó los mejores deseos para la crisis que enfrenta la nación vecina.