Este Viernes de Dolores los fieles católicos celebraron el último Viacrucrucis de la Cuaresma, con lo cual se marca prácticamente el inicio de la Semana Santa, un tiempo donde el llamado es a una mayor comunión con Cristo.

En la Parroquia Espíritu Santo, Distrito IV de Managua, Monseñor Bismarck Carballo y los feligreses celebraron la solemne eucaristía en donde se señaló que luego de estos 40 días de Cuaresma viene toda una semana en donde los cristianos conmemoran la Pasión, Muerte y Resurrección del Señor.

Posterior a ello salieron en un recorrido por los barrios aledaños donde acompañando a las imágenes de Jesús y de la Virgen de Dolores fueron marcando las 14 estaciones con que se recuerda el martirio que sufrió Jesucristo por salvar a la humanidad.

“Esta es una manera de seguir la cruz y aprender los pasos redentores de Cristo”, explicó Monseñor Carballo.

El religioso insistió en que la Semana Santa debe vivirse con fe, porque esa es la naturaleza de esta fecha. Subrayó que si bien hay gente que acude a vacacionar, estas deben recordar que en cada uno de esos lugares de veraneo también hay templos de alabanza a Dios.

“Ojalá hagan un equilibrio entre el descanso y la oración”, manifestó.

De esto se han mostrado conscientes quienes participaron en el viacrucis, pues destacan que estos son días de reflexión y de caridad con el prójimo.

“Ese es el principal testimonio, que a partir del amor a Cristo nosotros tenemos que proyectarnos también en el amor a los hermanos”, dijo el poblador José Fidias Santana.

Otra de las fieles que acompañaron esta procesión fue Gloria Muñoz. Para ella la Semana Santa es un tiempo de comunión, y por tanto los cristianos deben hacer un mayor esfuerzo por dedicarlo al Creador.

“Uno tiene que estar más en la Iglesia que en los balnearios, porque lo principal es estar con Dios”, aseguró Muñoz.

En la Iglesia Espíritu Santo a lo largo de toda la Semana Santa se estarán celebrando las distintas actividades propias de la época, de tal manera que quienes habitan en los barrios aledaños pueden visitarla y acompañar la Pasión, Muerte y Resurrección del Salvador del Mundo.