Las familias humildes que habitan en la zona aledaña al Volcán Momotombo, han retomado sus labores cotidianas, continúan sus vidas normales y han adquirido nuevas esperanzas luego de la actividad volcánica desencadenada a partir del terremoto ocurrido el 10 de abril del año 2014.

Las experiencias vividas son recordadas como angustiantes y perturbadoras, sobre todo para quienes perdieron todo, incluyendo sus viviendas. Pero dentro de sus remembranzas, también figuran las acciones de acompañamiento del buen gobierno sandinista que asistió sus principales necesidades en esos momentos difíciles.

Una de las familias que vieron como su hogar se redujo a escombros es la de Ángela Vega. Esta madre de una familia pequeña reconoce la rápida acción para solucionar la tragedia que los aquejaba, pero también la respuesta a la situación similar en la que se encontraban muchas otras familias.

“Estábamos afligidos porque hallábamos cómo hacer, pero gracias a Dios y a nuestro gobierno, nuestro Presidente (Comandante Daniel Ortega Saavedra) y Doña Rosario (Murillo) que nos ayudaron pronto a resolver el problema, porque estábamos vulnerables. Venía el invierno y nos pensábamos mojar, pero Gracias a ellos, les agradecemos bastante, nos sentimos más protegidos con esta nueva casa”, manifestó.

Para Juana de la Cruz Toruño, el sentimiento de tener una casa nueva luego de haber perdido su vivienda, es una condición que agradecerá siempre a Dios y al gobierno sandinista. “Con la ayuda de Dios hemos venido mejorando un poquito más la casita. La hemos pintado y le hemos puesto verjitas en las ventanas, es un verdadero hogar familiar”, dijo.

Jassirica Pérez, una joven madre de 4 hijos, se siente contenta porque ahora vive en mejores condiciones aún mejores que en las que vivía con su familia antes del suceso que le arrebató su hogar.

“Estamos muy bien, nos hemos podido acomodar muy bien. Le hemos hecho un poco de inversión para verla mejor. Antes, mi casa también era de ladrillo, pero no tenía piso y tampoco era muy segura”, recordó Pérez.

El terremoto del diez de abril de año pasado fue registrado con una magnitud superior a los 6 grados. Las mayores afectaciones se registraron en los municipios de Mateare, Nagarote y La Paz Centro.

La rápida respuesta del gobierno al activar permitió salvar vidas y las brigadas de gobierno junto a la Juventud Sandinista se desplegaron por las zonas más afectadas a iniciar inmediatamente con la reconstrucción de las casas a estas humildes familias.