"Esperábamos un documento más audaz, mucho más ambicioso para los desafíos que estamos enfrentando", manifestó Iara Petrovsky, integrante del grupo de articulación de la Cumbre de los Pueblos, a Ban, al entregarle la declaración final de los movimientos sociales de varios países.

La representante de movimientos, organizaciones, redes espetó al secretario general de la Organización de Naciones Unidas (ONU) que "quiero iniciar nuestra conversación expresando nuestro profundo desencanto, nuestra profunda frustación en relación con el documento oficial presentado" en la conferencia Río+20.

No obstante la crítica, Petrovsky sostuvo que "de cualquier manera, creemos que el diálogo y la posibilidad de una agenda es importante para que podamos crear salidas alternativas y sustentables para nuestro planeta".

Desde el pasado día 15 y hasta mañana, miembros de organizaciones de la sociedad civil discuten en el Aterro de Flamengo, sede de la Cumbre de los Pueblos, temas vinculados con la Río+20, y denuncian que las verdaderas causas del deterioro ambiental el sistema capitalista con su irracional modelo de producción y consumo.

Asimismo, han demandado acciones urgentes para detener la acelerada y progresiva depredación del medio ambiente y de los recursos naturales que ponen en serio riesgo de extinción a la especie humana.

Durante sus sesiones, los participantes han realizado diferentes marchas y manifestaciones en contra de la degradación de las condiciones de vida en el planeta, como la efectuada el pasado día 20, en la que se calcula asistieron unas 100 mil personas, entre delegados a ese evento y miembros de entidades brasileñas de la sociedad civil.