Familias en su mayoría de la capital se dieron cita este fin de semana en las playas de Pochomil y Masachapa para disfrutar de las refrescantes aguas de ambos balnearios, gozar del ambiente y saborear un exquisito pescado frito, esto como un preámbulo a las vacaciones de Semana Santa. En los establecimientos ubicados en las costas de Pochomil, se escuchan los timbales y marimbas de las agrupaciones musicales, quienes con sus interpretaciones hacen bailar a los veraneantes.

“Estamos en familia celebrando de la temporada de verano, hemos venido a disfrutando de esta playa tan hermosa y de su ambiente festivo, todos los años venimos previo al inicio de la Semana Santa porque en esos días las playas se llenan, hay más tráfico en las carreteras, además que en esas fechas aprovechamos para asistir a las actividades religiosas” expresó Mireya Solórzano.

“Tengo más de veinte años de venir a estas playas junto a mi familia y me siento satisfecho porque es un balneario sano, limpio y seguro, por eso invito a todos los nicaragüenses a venir y pasar un día grato” refirió Augusto García.

“Es bueno venir a la playa antes que inicie la temporada fuerte porque hay menos gente, se descansa más porque no hay mucho ruido, además hay más espacio para el estacionamiento, uno se siente más seguro y tranquilo” manifestó Guadalupe Rodríguez.

Comerciantes con muchas expectativas de ventas

Con el inicio de la temporada de Semana Santa los comerciantes se preparan con sus mercaderías y servicios para atender con mucha calidad a su clientela y de esta manera lograr mayores ingresos sobre todo este año en el que esperar recuperar un poco la inversión realizada el año pasado, la cual se vio afectada debido a la situación sísmica.

Miguel Padilla, miembro de una pequeña agrupación musical, afirma que este año mantienen los precios en sus servicios, para que la población pueda disfrutar de su talento y pasar un rato alegre junto a sus familiares y amigos.

“Ya hemos iniciado con nuestro recorrido por las playas para alegrar a los veraneantes, nosotros tocamos tres piezas por cien córdobas, la hora cuenta 700 córdobas, siempre buscando el acomodo del cliente. Esperamos que la temporada este buena para que nosotros podamos ganar algún dinerito extra” añadió.

Por su parte Milagro Sánchez, propietaria del Restaurante Milagros, señaló que cuenta con una amplia variedad de platillos y bebidas para satisfacer las necesidades de sus clientes, a quienes les brinda precios cómodos durante esta temporada.

“Estamos dispuestos a trabajar durante la Semana Santa ya que el año anterior nos fue difícil hacerlo debido a los sismos, sin embargo estamos confiando en Dios que este año será mejor y vamos a tener excelentes ventas. Los precios de los platillos andan por los 150 y 200 córdobas dependiendo del tamaño del pescado” concluyó.