Una actividad representativa del arte y la religiosidad del pueblo católico de León, que ha venido recobrando fuerza con el pasar de los años, y que cada Viernes Santo congrega a cientos de miles de creyentes y promesantes, así como a turistas nacionales y extranjeros, son las alfombras pasionarias que se crean en las calles del pueblo indígena de Sutiava a la espera de la procesión del Santo Entierro.

Esto es parte del arte de los pobladores de la calle que ha sido denominada por los lugareños como la Calle de las Alfombras, sitio obligado en la ruta de esta que es una de las procesiones más famosas de la Ciudad Universitaria, que surgió como una idea para rendir tributo a Jesucristo y que se ha extendido a las procesiones de otros barrios de León.

“Es una tradición que se ha traído de generación en generación, donde los pobladores del sector desde niños van aprendiendo este tipo de arte y nosotros en la escuela de arte enseñamos a nuestros estudiantes para que aprendan sobre las alfombras pasionarias, ya que actualmente no solo se elaboran en Semana Santa, sino que ahora se utilizan durante todo el año en diferentes eventos y ahora que se acerca la Semana Santa nos estamos preparando para hacer este arte para el disfrute de la feligresía católica”, dijo Lenin Pérez, profesor de la Escuela de Arte Taller Social.

A pocos días de las festividades de la Semana Santa, los artistas de este barrio leonés ya se encuentran preparados con todos los materiales necesarios para plasmar su arte en alfombras a base de aserrín, dibujando cada uno de los pasajes bíblicos que relatan la Pasión y Muerte de Jesucristo.

“Estamos preparados, tenemos todos los materiales y solo esperando que venga el viernes santo”, dijo René Martínez Zelaya al afirmar que en su casa ya tiene listo el aserrín rojo y blanco para la combinación de colores de los cuadros bíblicos que pintará su familia frente a su vivienda.

Martínez Zelaya aseguró que ahora deben prepararse con el tiempo suficiente, dado que ellos mismos deben hacer la combinación de colores para crear un mejor arte para el disfrute de los fieles.

“Yo le doy gracias a Dios primero de que esto lo tenemos desde hace unos 50 años, de que comenzamos a trabajar con nuestros padres, nuestros abuelos, nuestros tíos, que nos enseñaron a elaborarlas y hoy en día mantenemos esa tradición y desde ya estamos preparados con el aserrín, que es lo que se está viendo un poco difícil ya que quedan pocos aserríos en León que nos abastece en León, porque las alfombras ahora se han extendido por todo León, se elaboran en las diferentes procesiones de la Semana Santa en todos los barrios de León”, comentó Adolfo Cecilio Rojas.

A sus 70 años, doña Nubia Hernández todavía elabora las alfombras para la procesión del Santo Entierro cada Viernes Santo, aunque el trabajo que desarrolla ahora es poco y se ha ocupado más de pasar esta tradición a sus hijos y nietos, que hoy en día son los encargados de crear todo el arte en aserrín.

“Con mis abuelos y con mi madre nos poníamos con ellos a acarrear agua, después a componer las calles y a pintar los cuadros, en ese entonces se hacía con la voluntad de uno, ahora recibimos una ayuda del Intur para continuar con esta tradición”, añadió Hernández.