En agosto próximo cumplirá 74 años, sin embargo su edad avanzada y tener que auxiliarse de un bastón para caminar no han sido ningún obstáculo para cumplir su sueño de obtener su título de bachiller, dado que actualmente cursa el cuarto año de secundaria en la modalidad de educación a distancia que desarrolla el Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional a través del Ministerio de Educación (Mined) en el Instituto Nacional España de Malpaisillo.

Doña Brunilda Novoa, es habitante de la comarca Valle de las Zapatas en el municipio de Larreynaga-Malpaisillo, desde donde debe trasladarse las mañanas del día sábado hasta el casco urbano para recibir el pan de la enseñanza y continuar con ese compromiso asumido hace seis años, de retomar sus estudios ahora que sus hijos ya son profesionales.

Aunque sabía escribir su nombre y hacer cuentas, a sus casi 74 años eso no ha sido suficiente y en 2009 decidió terminar la primaria y posteriormente continuar sus estudios de secundaria hasta bachillerarse en el mismo instituto donde se bachilleraron sus tres hijos y próximamente también se bachillerará una de sus nietas.

Novoa se vio obligada a dejar sus estudios de primaria cuando era una niña dado que sus padres eran muy pobres y ella debió iniciar su vida laboral para contribuir a la economía de la familia.

“Comencé a trabajar a la edad de siete años, salía a comprar para vender, vendía huevos, íbamos a la Mina a vender, vendíamos pinol, vendíamos naranjas, vendíamos todo lo que encontrábamos, hasta flores iba a vender porque en la Mina todo compraban, así pasé mi juventud hasta llegar a los 16 años, ya a los 16 años iba a la huerta a sembrar algodón, a limpiarlo y hasta que lo cortábamos”, comentó Brunilda.

Al cumplir los 18 años, doña Brunilda inició su vida amorosa y se comprometió con el padre de sus hijos y con el tiempo se le dificultó estudiar por lo que tenía que criar y mantener una familia hasta que se vio motivada por un organismo que agrupó a mujeres de su comunidad para que iniciaran estudios otorgándoles una beca.

Hoy, Novoa estudia en un centro público con el programa que el Gobierno Sandinista ha venido impulsando para brindarle la oportunidad de cursar la primaria y secundaria a los jóvenes y adultos que por motivos laborales no pueden estudiar en la modalidad regular.

“Yo sabía poner mi nombre, sabía de cuentas porque había aprendido de cuentas, pero lectura muy poco, entonces muchas dijimos que si nos ayudaban nosotras aprenderíamos y entré a estudiar segundo nivel, después tercer nivel para pasar la primaria, me preguntaron si iba a seguir y yo decidí seguir”, manifestó.

Al cursar el cuarto año de secundaria Novoa se siente muy motivada por todos los conocimientos que ha venido adquiriendo en estos seis años y hoy motiva a los jóvenes a no abandonar sus estudios y aprovechar la oportunidad que se les brinda para que salgan adelante en sus vidas.

“Yo a todos los jóvenes les digo: ‘miren muchachos, no pierdan tiempo, estudien, estudien porque estudiando uno aprende, conoce hasta cosas que no sabe, porque nosotros normalmente no sabemos de otros países y con la lectura ya aprendemos”, dijo Novoa.

Para poder asistir puntual a sus clases, doña Brunilda debe levantarse muy temprano porque de su comunidad solamente salen dos buses que la llevan hasta el casco urbano de Malpaisillo y otro hasta la carretera, donde debe esperar otro bus que la lleve a su centro de estudios, pero eso no ha sido ningún impedimento para ser cumplida en sus clases. entran dos buses pero si uno no sabe hasta los ciegos, solo miramos los pájaros volar y las aves en los corrales.

“Tenemos que levantarnos temprano para asistir a clases, hoy tuve que abordar dos buses, porque hay un bus directo pero cuando se descompone ni avisan y uno tiene que venir a clases como pueda, esperar el otro bus o llegar al raid al colegio”, expresó.

Jóvenes motivados por el ejemplo de Brunilda

Por sus logros y dedicación durante los seis años de estudio, de los cuales cuatro han sido dedicados al bachillerato, Brunilda se ha convertido en un digno ejemplo de perseverancia para muchos de los jóvenes que cursan estudios con ella e incluso para sus maestros que valoran su desempeño en clases.

“Es un ejemplo porque a 74 años es una señora que está en cuarto año, es una alegría para nosotros y ahí se demuestra que la educación en Nicaragua no tiene edad, no tiene color, no tiene sexo. Una señora que ha perseverado durante estos cuatro años porque podría haber dicho que cuando estuvo en primer año, viendo matemática, viendo inglés que son materias un poco difícil, ella se ha insertado poco a poco, pero cuando llega a tercer año con disciplinas y asignaturas como química, física, ha demostrado que es una señora que tiene toda la voluntad y me parece que ese es el ejemplo que deben seguir todos los jóvenes en Nicaragua”, declaró el delegado del Mined en Malpaisillo, Luis Mendoza.

Karla Patricia Morales López, es una joven habitante de la comunidad San Idelfonso Norte en esta misma localidad del occidente del país, que por haberse casado debió abandonar sus estudios y con el programa de Educación a Distancia los volvió a retomar para sacar su bachillerato.

Morales ve en Brunilda un ejemplo para continuar sus estudios sin dejar que la edad o la familia sean un obstáculo.

“La edad no es obstáculo para salir adelante, para continuar con los estudios y la verdad es que Brunilda es buen ejemplo para todos nosotros los jóvenes para que veamos que a pesar de la edad podemos salir adelante con los estudios y llegar a ser alguien en la vida aunque seamos mayores de edad”, declaró la joven Roxana Mejía Rodríguez.