Con el afán de superarse y darle mejor vida a sus familias, muchos jóvenes de las zonas rurales en el municipio de Tipitapa asisten al programa de Secundaria a Distancia en el Campo.

En el Centro Escolar Villa Japón, ubicado en El Timal, decenas de jóvenes que no pudieron continuar la secundaria de manera regular, asisten a las clases que se imparten los fines de semana con el objetivo de bachillerarse.

Jennifer Aguilar, una joven de 23 años que estudia el segundo año de secundaria, llega con su bebé en brazos para continuar sus estudios.

“Yo quiero salir adelante, este bebé es mi inspiración y si quiero darle una mejor vida tengo que estudiar. Si es necesario lo voy a traer todos los fines de semana porque no tengo a nadie que me lo cuide, pero no voy a abandonar la escuela”, asegura la joven.

“Para mi esta es una oportunidad única porque yo creí que no iba a continuar mis estudios. Por eso esta oportunidad de estudio es importante y muy buena para mí y la debo de aprovechar. Yo me dedico a cuidar a mis hijos y también vendo productos cosméticos”, comentó.

“Mi meta es sacar mi secundaria, y hacer algún curso técnico para poder darle una mejor calidad de vida a mis hijos”, dijo la joven señalando que ese es su principal reto.

La joven agradeció al Gobierno Sandinista “porque siempre está viendo por la juventud para que no se quede atrapada en lo que es la pobreza”.

También el joven Heiner Vásquez, de 17 años quien se desempeña como jornalero en el campo, explicó que por su trabajo no puede ir a clases regulares.

“En esta modalidad nosotros podemos seguir estudiando en El Timal. Nosotros aprovechamos este momento que tenemos los sábados para estudiar y trabajar el resto de la semana, yo soy agricultor, soy jornalero del campo”, comentó.

Según Heiner los jóvenes son muy inteligentes y están viendo que en las clases se aprenden muchas cosas sobre la geografía, la naturaleza y otros contenidos que están muy ligados con la vida del campesino.

“Este curso es muy interesante porque si ponemos cuidado y somos inteligentes entonces lograremos aplicar nuestros conocimientos a lo que hacemos en el campo. Además a mi me motiva más porque mi sueño es estudiar una ingeniería en agronomía cuando finalice la secundaria”, afirmó.

De la misma manera, Fabián Flores, comentó que los conocimientos desarrollados en las clases le sirven para ponerlos en práctica en su pequeña parcela.

“Lo que estamos aprendiendo ya lo estamos aplicando a nuestra vida diaria, y eso es lo importante de estos cursos que están en correspondencia con nuestra realidad. Me siento motivado a seguir para bachillerarme y si Dios me lo permite entrar a la universidad”, indicó.