Tras una sesión especial realizada en Managua en saludo al 86 aniversario de que el General Augusto C. Sandino diera a conocer el manifiesto El Supremo Sueño de Bolívar, los Movimientos Sociales, Laborales y Cooperativos de América Latina y El Caribe se han pronunciado en respaldo al Gobierno y Pueblo de Venezuela, quienes hoy más que nunca se ven amenazados por la política injerencista e imperial del Gobierno de Estados Unidos.

En la declaratoria se convoca a las fuerzas progresistas y democráticas a rechazar el decreto ejecutivo del gobierno estadounidense contra Venezuela, ya que esto “atenta contra la paz y la estabilidad en la región”.

Se llama también a los movimientos sociales a expresarse activamente en las actividades de la Cumbre de Jefes de Estado de las Américas, a realizarse en Panamá. Con esto, el objetivo es asegurar que la Cumbre de los Pueblos se convierta en la Voz de toda América.

De la misma forma se reafirma el apoyo al desbloqueo criminal que Estados Unidos ha impuesto al pueblo cubano, y se reiteran los principios de Soberanía, Unidad y Solidaridad recogidos en El Supremo Sueño de Bolívar, el que, destacan, es una guía para la defensa de la Revolución Bolivariana, Latinoamericana y Caribeña.

El profesor José Antonio Zepeda, Secretario General de la Confederación General de Trabajadores de la Educación de Nicaragua, explicó que la Cumbre de los Pueblos será una expresión clara y precisa de la posición de los movimientos gremiales en su esfuerzo de hacer prevalecer su voz.

Por su parte Wills Rangel, Presidente de la Central Bolivariana Socialista de Trabajadores de Venezuela, destacó la necesidad de mantener vivo el sueño del Comandante Chávez de integrar la región para lograr el apoyo y el desarrollo de los pueblos.

Manifestó que en Venezuela a ese proceso le está dando continuidad el Presidente Nicolás Maduro.

“Nosotros si en algo somos una amenaza es en el reconocimiento de los derechos humanos, en el respeto a la paz. Eternamente hemos sido, y nuestros libertadores así lo demostraron, luchadores de la paz. Somos un país que no estamos para la guerra, somos un país que estamos abiertos a poner todos nuestros recursos al servicio de la humanidad, al servicio de la integración de los pueblos”, afirmó Rangel.

El sindicalista subrayó que América Latina nunca volverá a ser patio trasero de nadie, lo cual será reafirmado por los pueblos en la cumbre de Panamá.

La compañera Gisela Duarte, representante de la Central de Trabajadores de Cuba, expresó que este es un momento oportuno para la unidad y la solidaridad. En este sentido, señaló que la Cumbre de los Pueblos será un espacio para pronunciarse contra el bloqueo a Cuba y contra la política imperialista hacia la República Bolivariana de Venezuela.