La Semana Santa debe ser un periodo para la limpieza del corazón, estrechar nuestra relación con Dios y Jesucristo y sacar todo aquello negativo que tenemos en nuestro ser.

Así lo expresó Su Eminencia Reverendísima Cardenal Leopoldo José Brenes al pueblo de Nicaragua, en ocasión de acercarse la Semana Santa, periodo en que celebramos la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo.

“Quisiera exhortar a todos nuestros fieles que este proceso que iniciamos con el Miércoles de Ceniza, podamos completarlo y completarlo con alegría, experimentar esa limpieza del corazón, del cual ya meditamos uno de estos domingos, cuando recordamos el texto del evangelio que Jesús llega al templo y expulsa a todos aquellos que estaban profanando el templo”, meditó Brenes este jueves, antes de iniciar la celebración en honor a San José.

Hizo ver que cada ciudadano, cada cristiano o católico es un templo sagrado del Espíritu Santo que debe ser cuidado, pero “a veces profanamos nuestro templo con actitudes, con acciones, con críticas, con burlas y eso es negativo, pero también podemos tener en la familia, en la comunidad, en el país y ¿qué es lo importante? que nos dejemos limpiar”.

Dios es rico en misericordia

Subrayó que Dios nunca actúa de forma vengativa, mucho menos ataca, al contrario en todo momento nos da su amor abundante y misericordia.

“Y esa riqueza de la misericordia de Dios la ha dejado a través del sacramento de la reconciliación a la Iglesia Católica, a todo aquel que se le perdonan sus pecados, le quedan perdonados y el Papa Francisco ha insistido diciendo que no hay ningún pecado en el mundo que no sea perdonado por Dios. Así que invitarles a que en esta recta final (de la Cuaresma) podamos acercarnos a recibir el sacramento de la confirmación y dejarnos verdaderamente abrazar por el Señor”, indicó Brenes.

Invitó a la feligresía católica a participar con mucha devoción en las diferentes celebraciones enmarcadas en la Semana Santa, iniciando con la procesión de Cristo entrando triunfante a la ciudad de Jerusalén, el Jueves Santo con la Misa Crismal, el viernes el Vía Crucis y el domingo de Resurrección.

“Lo importante es acercarse al sacramento de la reconciliación, que es el que nos purifica y nos limpia de toda nuestras faltas y nos prepara para celebrar con gozo y alegría la Pascua del Señor”, puntualizó Brenes.

Pidió a los miles de nicaragüenses que visitarán las playas, centros turísticos o balnearios del país, que también brinden un espacio de ese tiempo para acercarse a una parroquia y realizar sus oraciones.