Autoridades de la euro zona presionan a Grecia en cuanto al tiempo y la paciencia para implementar reformas acordadas para evitar una inminente falta de liquidez.

Esa situación, los economistas la aprecian como una posibilidad para que el país heleno abandone el bloque de moneda única, mientras Atenas rechaza esa variante.

El primer ministro griego, Alexis Tsipras, pidió una reunión con los líderes de Alemania, Francia y las principales entidades de la Unión Europea, a propósito de una cumbre del bloque, para abogar porque se le permita aumentar fondos a corto plazo.

Por su parte, el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, señaló este jueves que Grecia debe emprender las reformas necesarias, y asegurar el cumplir sus compromisos de 2012 con la unión.

La canciller federal alemana, Angela Merkel, entregó el mismo mensaje en un discurso ante el parlamento antes de las conversaciones en Bruselas y de una visita crucial de Tsipras a Berlín el próximo lunes.

Además, Merkel significó que queda un camino muy difícil por delante a la par de señalar que Grecia debe entender que la ayuda internacional trajo consigo una obligación por parte de Atenas.

Grecia evitó la bancarrota desde 2010 gracias a dos rescates financieros de la Unión Europea y del Fondo Monetario Internacional por un total de 240 mil millones de euros, pero su economía se contrajo 25 por ciento.

El presidente del Parlamento Europeo, Martin Schulz, dijo que la situación financiera de Grecia era peligrosa y aludió a la necesidad de dos mil a tres mil millones de euros en el corto plazo para evitar la bancarrota.