Durante la actual temporada de verano se recomienda no exponerse por periodos prolongados a los rayos ultravioletas del sol, pues de hacerlo le puede provocar graves problemas en la salud de su piel. La recomendación obedece a que en este periodo del año, el sol genera mayor radiación de rayos ultravioletas que son muy perjudiciales para la piel.

Lo anterior es parte de las sugerencias brindadas a la población por parte de funcionarios de INETER, que explicaron los fenómenos de las tormentas solares que han ocurrido en algunas naciones de Europa, Canadá, Australia y Nueva Zelanda.

El compañero José Antonio Milán, asesor científico del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (INETER) junto a los compañeros Anielka Ruiz y Giovanni Rivas, de la Dirección de Monitoreo de Actividad Solar, explicaron sobre las tormentas solares que consisten en violentas explosiones de plasma y de partículas cargadas, llamadas fulguraciones.

Estos eventos pueden afectar las telecomunicaciones de los países, así como la salud de las personas y hasta pueden registrarse daños en los ecosistemas. De acuerdo a Milán, en Nicaragua no se tiene reportes de afectaciones, a pesar que estuvimos expuestos de alguna u otra manera a cinco de estas tormentas.

“Hasta la fecha no tenemos reporte de daños en las comunicaciones, ni en el sistema eléctrico, sin embargo eso no quiere decir que estar sometido durante tanto tiempo a estas tormentas, no haya un impacto directo sobre la salud humana y los ecosistemas. Por eso saben que tenemos un sistema nacional de vigilancia, a través del Ministerio de Salud para darle seguimiento y vigilancia a todos los casos que se pudieran presentar a raíz de este tipos de eventos que nos han venido afectando de forma sistemática”, señaló.

Agregó que el ser humano tiene un campo magnético y eléctrico de forma natural, muy bajo, y cuando se está sometido a las tormentas solares, “es lógico pensar que pueda tener sus implicaciones, pero hay que demostrarlo científicamente, por eso tenemos un equipo trabajando con el Ministerio de Salud”.

Y a pesar que estos fenómenos solares se han registrado a mucha distancia de Nicaragua, en esta temporada los rayos del sol caen muy fuertes, originando radiaciones ultravioletas que pueden hacer daño al ser humano, si se expone por mucho tiempo a la luz.

“Dicen las normas internacionales, que para el color de nuestra piel, que somos mestizos, morenitos, no debemos de excedernos de más de 27 minutos expuestos al sol, entonces les damos esta recomendación para que la tenga en cuenta, que estamos en altos índices de radiación ultravioleta y si no queremos sufrir quemaduras importantes en la piel, nuestra exposición al sol en estos tiempos debe ser limitada”

La compañera Anielka Ruiz, de la dirección de monitoreo, explicó que durante la noche del lunes y madrugada del martes y miércoles, se generaron una serie de eventos geomagnéticos, a raíz de las llamaradas solares.

“Estas generaron tormentas geomagnéticas en escala de menor a severa y está es la más alta que hemos tenido, pero esto en sí lo que han provocado son auroras boreales en lugares como Europa, Canadá, Alaska, Australia y Nueva Zelanda, estos lugares se pudieron ver con mayor plenitud las auroras boreales”, dijo Anielka.

El compañero Giovanni Rivas, explicó que estas tormentas geomagnéticas se movieron entre la escala G1 y G4. Actualmente el INETER monitorea tres eventos, una de índice G4, otra geomagnética 1 y otra tormenta solar moderada en los mismos lugares.

“Estuvimos monitoreando diversas páginas solares y no tuvimos ningún efecto en lo que es el sistema eléctrico global a raíz de esta tormenta severa. Cabe destacar que en el último año, del 2013 para acá nunca hemos tenido una intensidad de eventos geomagnéticos de esta magnitud, hasta el momento solo tenemos estos tres eventos”, explicó Rivas, detallando que estos tormentas solares durante el transcurso de la tarde del miércoles son historia.

Las tormentas solares se producen cuando el ciclo solar alcanza su máxima actividad y justo después. Es decir, cuando la actividad magnética del Sol es más fuerte y comienza a descender. Hay un máximo solar cada 11 años. El último comenzó a finales del año 2.012 y se prolongó durante el 2.013.