“Probablemente ya muchos, de los 16 sobrevivientes de la tragedia de los Andes, han superado esto, pero, en mi opinión, aún quedan aspectos psicológicos que no han sido revelados en todos los libros y películas que se han hecho hasta el momento, y estas son asperezas que solamente los que vivimos este gran episodio podemos depurar interiormente, expresó muy emotivo Páez.

Dicta conferencia: Actitud como factor de cambio


El sobreviviente a la terrible desventura de Los Andes aseguró que ahora se dedica a dictar conferencias motivacionales, ya que considera que la condición del espíritu humano, pese a transitar por muchas vicisitudes, siempre logra su mayor cenit, su levedad, que es su verdadero estado, y precisamente por eso vino a Nicaragua, para compartir esa “Actitud, como factor de cambio”, que es como le ha llamado a la conferencia que impartió en el Hotel Holiday Inn Select de Managua.

Carlitos Paéz, como le dicen de cariño sus amigos, explicó que es probable que aquellos hechos no tuvieran tanto revuelo en Nicaragua debido a que en ese mismo año la capital estaba pasando su peor tragedia.

“El terremoto de 1972 fue catastrófico, ya afectó a muchas personas, por lo que no veo como los nicaragüenses pudieran haberse dado por enterados de lo que nos estaba pasando a nosotros en la Cordillera de los Andes, y esto yo lo veo con cierta lógica, porque el sufrimiento a veces hace olvidar a las personas”, declaró el conferencista.   

La tragedia de Los Andes


El avión en que iba Paéz, quedó totalmente destruido, donde doce personas murieron. Los otros dieciséis sobrevivientes tuvieron que soportar los treinta grados bajo cero durante las noches, además a esto se suma que, luego que agotaron las pocas reservas alimenticias, se vieron obligados a alimentarse de la carne humana de sus propios compañeros que ya estaban muertos.

Ya no pudiendo soportar más aquella angustia, dos, de los dieciséis sobrevivientes del accidente, decidieron cruzar la inmensa cordillera, logrando de esta manera dar aviso a las autoridades, y fue de esta manera que fueron rescatados un 22 de diciembre de 1972, luego de pasar 72 largos días en aquellas inmensas montañas de nieve.