El Presidente de la República, Comandante Daniel Ortega, aseguró que este un momento histórico en la batalla por la independencia por América Latina, ya que el imperialismo estadounidense quiere caer sobre nuestros pueblos sometiendo a Venezuela.

El mandatario manifestó esto desde la Plaza de Revolución, donde en un acto de solidaridad junto a miles de nicaragüenses impuso al Presidente Bolivariano, Nicolás Maduro, la Orden Augusto C. Sandino en su grado máximo Batalla de San Jacinto.

“Qué honor tener aquí con nosotros a Nicolás, hijo de Chávez, hijo de Bolívar, hijo de Martí, hijo de Sandino, hijo de los próceres de nuestras tierras indohispanas y caribeñas, tenerlo en estos momentos en donde el yanqui invasor quiere saltar la trinchera y caer sobre nuestros pueblos cayéndole a la República Bolivariana de Venezuela”, afirmó Daniel.

“Hoy Venezuela está siendo sometida una vez más, porque lo hicieron con nuestro hermano, el Comandante Eterno Hugo Chávez. Le dieron golpe (de Estado) y el pueblo y el Ejército lo rescataron del golpe; ahora quieren de nuevo darle golpe a Nicolás”, refirió.

El líder sandinista advirtió que “la única forma de quitar (de la Presidencia de Venezuela) a Nicolás es matándolo, asesinándolo”.

En este sentido, dijo que ha habido planes para efectuar este magnicidio tal como también los hubo para asesinar el Presidente Chávez.

Nicaragua conoce la brutalidad del expansionismo

El líder sandinista expresó que la imposición de la Orden Augusto C. Sandino en su grado máximo a Maduro y al pueblo de Venezuela significa mucho, ya que la Batalla de San Jacinto simboliza en Nicaragua la lucha del pueblo contra el expansionismo yanqui.

“En esa Batalla de San Jacinto está el indómito espíritu de nuestros antepasados, los pueblos indígenas, sangre indígena que corre en todas nuestras venas”, expresó.

Recordó que en esa época los yanquis habían invadido esta nación centroamericana –con apoyo de los peleles vendepatrias-, a tal punto que el filibustero William Walker -un hombre fundamentalista y racista del sur de Estados Unidos- llegó a nombrarse Presidente de Nicaragua, decretando la esclavitud.

“Frente a esa infamia el pueblo se levantó, el pueblo se reveló”, subrayó el mandatario.

Daniel señaló que el pueblo nicaragüense no es antiimperialista por haber leído teorías de los grandes pensadores revolucionarios, sino porque el simple hecho de que le tocó sufrir los atropellos del Imperio.

“Aquí no somos anti yanqui porque leímos a Marx o porque leímos a Lenin, a Engel, aquí somos anti yanquis porque hemos sentido en carne propia la brutalidad, el terror, la agresión, la brutalidad de las políticas expansionistas yanquis”, explicó.

No somos potencias militares

Daniel destacó que los imperios son igualitos y por tanto no tienen nada que envidiarle al Imperio Romano: la misma esencia criminal, esclavistas, expansionistas.

“Ni siquiera nos quieren dar el derecho a hablar. Nuestra arma es la palabra realmente. Nosotros no somos potencias militares, no tenemos armas atómicas, nunca hemos agredido a Los Estados Unidos”, refirió recordando que Nicaragua ha sido un país pisoteado por esa misma esencia imperial.

Señaló que el hecho de que se catalogue a Venezuela como una amenaza a la seguridad de Estados Unidos no tiene valor alguno, ya que si hay alguna amenaza esta se manifiesta en la justicia y la soberanía que ejemplifica la Revolución Bolivariana.

Daniel subrayó que una vez más ha quedado demostrado que el “yanqui no ha cambiado”, y que solamente la unidad de los pueblos latinoamericanos y caribeños es lo que dará la fortaleza para defender la paz y la soberanía.

Al concluir su mensaje, el Presidente de Nicaragua ratificó su respaldo a Maduro: “Estamos siempre listos para acompañarlos, aún frente a los mayores riesgos y desafíos”.