El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, aseguró este viernes que su país no es amenaza para nadie y que su pueblo está comprometido con la paz, en respuesta a Estados Unidos, que esta semana se declaró en “emergencia nacional” por la “amenaza” que significa para su seguridad la nación suramericana.

“Venezuela no es ni será nunca amenaza para nadie, porque somos un pueblo de paz (...) llamo a la unión nacional (...) a todo el que ame a Venezuela lo llamo a la unión nacional (...) para garantizar la victoria de la paz contra las amenazas imperialistas”, apuntó el mandatario suramericano.

Refiriéndose a las amenazas que esta misma semana lanzara el presidente estadounidense Barack Obama, Maduro ratificó que sólo fortalecen a la Revolución Bolivariana y añadió que su país jamás se arrodillará ante las pretensiones imperialistas de Barack Obama.

"(Hay que) demostrarle al imperio estadounidense que sus agresiones nos fortalecen (...) en lo ético, en lo moral, en lo humano", declaró el mandatario en un acto de entrega de 65 obras de gobierno que transmite el canal estatal VTV.

Por ello, y como respuesta a la arremetida de Obama, Maduro anunció la radicalización del proceso revolucionario, para seguir construyendo la paz y luchando por la justicia social.

“Ante la agresión del imperialismo yo voy a radicalizar la Revolución (...) construir la felicidad, la paz y la prosperidad”, ratificó.

Llama a Obama a avanzar en el diálogo

El presidente Nicolás Maduro, le ofreció al mandatario estadounidense, Barack Obama, avanzar en un diálogo que le permita corregir la acción injerencista que ha emprendido contra Venezuela y la región.

"Avancemos juntos para que subsane esta situación que ha creado", invitó Maduro.

El pasado lunes 9 de marzo, el presidente estadounidense, Barack Obama, implementó nuevas sanciones contra Venezuela por supuestas violaciones de derechos humanos y se declaró en "emergencia nacional" por el "riesgo extraordinario" que supone para su seguridad ese país latinomericano.

Por su parte, el mandatario Nicolás Maduro la calificó como “la agresión más grave contra Venezuela en toda su historia” y solicitó a la Asamblea Nacional (AN) una ley especial para preservar la paz en el país.