El Tribunal Supremo de Italia confirmó ayer la absolución del ex primer ministro italiano Silvio Berlusconi por presunto abuso de poder e incitación a la prostitución de menores en el caso Ruby.

Casi 10 horas han estado los magistrados deliberando para mostrar su acuerdo con el fallo dictado en apelación que determinó que el antiguo Cavaliere, título que perdió tras su condena por fraude fiscal, no tenía por qué saber entonces que la joven era menor de edad.

Capítulo cerrado. De este modo, Berlusconi cierra así un capítulo que se ha prolongado durante más de cuatro años, desde que el 15 de febrero de 2011 la Justicia italiana decidiera enviar a juicio al magnate, acusado de incitación a la prostitución y de abuso de poder.

El magnate y líder de Forza Italia, que acaba de terminar su pena de un año de servicios sociales por fraude fiscal por el caso Mediaset, fue condenado por el Tribunal de Milán en 2013 en relación con el caso Ruby a siete años de cárcel, tras ser hallado culpable de mantener relaciones sexuales con la joven marroquí Karima el Marough, apodada Ruby, cuando esta no había cumplido aún 18 años.

Además, cayeron sobre él cargos por abuso de poder, pues el tribunal sostuvo que hizo uso de su posición política cuando realizó una llamada a una comisaría de Milán para pedir la puesta en libertad de Ruby, que había sido detenida por un hurto, porque se trataba de la sobrina del entonces presidente de Egipto, Hosni Mubarak.

La fortuna de Ruby. Pese a su victoria por el fallo del caso Ruby, los problemas judiciales de Berlusconi por su encuentros sexuales con Ruby no han acabado, ya que está siendo investigado junto con otras 43 personas, entre ellas algunas de las jóvenes invitadas a sus fiestas privadas, por los supuestos falsos testimonios que dieron durante el juicio del caso Ruby.

En este sumario, conocido como Ruby Ter, Berlusconi figura en el registro de investigados por un supuesto delito de corrupción, al haber podido inducir a sus testigos a prestar falso testimonio a cambio de dinero.

Sobre este punto, la fiscalía de Milán pidió a las autoridades mexicanas que investiguen cómo ha podido comprar la joven Ruby dos edificios de departamentos para renta, una fábrica de pasta y un restaurante en playa del Carmen.