Las políticas de género impulsadas por el Buen Gobierno en cada una de las instituciones de servicio al pueblo, han permitido que cada vez sean más las compañeras que ocupan espacios de dirigencia que tradicionalmente habían sido desempeñados por varones. Actualmente las féminas forman parte fundamental en la toma de decisiones y en el desempeño de trabajos en los que han puesto en evidencia sus capacidades.

La ocupación de espacios no ha sido el único derecho restituido a las mujeres, la capacitación técnica y profesional es otro de los grandes avances que han alcanzado, permitiéndoles de esta manera fungir como reproductoras de conocimiento, tal y como sucede con las compañeras técnicas del Instituto Nicaragüense de Tecnología Agropecuaria (INTA), quienes desde sus espacios de trabajo aportan al desarrollo del sector agropecuario de nuestro país.

Arlen Tijerino, especialista en agro-biotecnología, señaló que aún siendo joven, las oportunidades que se le han brindado desde el Inta, le han permitido crecer como profesional y de esta manera encausarse en el trabajo enfocado en la investigación.

“Me brindaron la oportunidad de ser capacitada en Finlandia y de esta manera brindar soluciones a las problemáticas presentadas en nuestro país en temas relacionados a la agricultura, siendo una experiencia enriquecedora porque he logrado intercambiar conocimientos que a su vez me han permitido crecer como profesional” señaló.

“Hoy nuestras opiniones son tomadas en cuenta, porque a pesar de ser una mujer joven se me ha brindado la oportunidad de mostrar mis capacidades y contribuir al desarrollo del trabajo realizado desde el Inta, donde hay presencia importante de mujeres, quienes con nuestro trabajo damos a diario un empujoncito a los programas que desarrolla el gobierno en pro del sector agrícola de nuestro país” afirmó Tijerino.

Al igual que ella, Claudia Rivera señala que la mujer actualmente está siendo artífice de su futuro y el de las generaciones venideras, partiendo desde el punto de vista que el género femenino ha dejado de ser visto como débil y dependiente.

“Nuestro rol ha cambiado, ya no somos vistas únicamente como elementos del hogar sino como agentes funcionales que ocupamos espacios en las diferentes instituciones, nuestro empeño y esfuerzo ha permitido que las mujeres seamos vistas de otra manera, en mi caso desde el Inta he venido aportando en la creación de diferentes diagnósticos que contribuyen al tratamiento de las enfermedades en los cultivos, cada aporte nuestro es valioso para sacar adelante a nuestra sociedad” afirmó.

La mujer y su crecimiento laboral

A través del enfoque de trabajo del Inta, las compañeras han incursionado en el trabajo de campo, donde han logrado mostrar sus capacidades y desempeñar de forma exitosa las tareas asignadas, logrando a su vez ir ocupando responsabilidades mayores dentro de la institución, acción que es vista de forma positiva por parte de las protagonistas.

“Nuestra labor contribuye en gran manera con la actividad agropecuaria de Nicaragua, donde a través del Inta hemos aportado nuevas tecnologías que han sido de utilidad para los productores. Hay mucha satisfacción de forma personal y profesional por la oportunidad que se me ha brindado porque estoy ocupando un lugar importante en la sociedad, en el campo y todos los lugares en los que se ha pensado que solo los hombres podías hacerlo” expresó Nury Gutiérrez, Ingeniera Agrícola.

“De manera persona siento una gran satisfacción y agradecimiento para con el gobierno porque me ha brindado la oportunidad de desempeñarme como investigadora dentro del Inta, ahora las mujeres desempeñamos un gran trabajo desde el sector agrícola, además nos brinda la oportunidad de darnos a conocer y mostrar que todas tenemos capacidad para aportar a la economía de nuestros hogares y del país” concluyó Jessica Valenzuela.