El Código del Trabajo estipula como un derecho de las y los nicaragüenses la sindicalización y convención colectiva, lo cual es posible a través de las políticas y leyes promovidas por el Gobierno Sandinista, en las que se destaca la participación de la mujer en la toma de decisiones y la ocupación de espacios de dirigencia dentro de las organizaciones sindicales.

En nuestro país existen nueve confederaciones de trabajadores, en los que las mujeres se han puesto al frente desempeñando de manera acertada sus roles, logrando de esta manera avanzar de forma positiva y vencer la desigualdad de género existente y que nunca fue vista como una problemática social por parte de los gobiernos anteriores.

“Son muchos los logros que las mujeres hemos alcanzado desde los diferentes espacios de expresión, hoy las organizaciones sociales cuentan con presencia nuestra, en el 2006 escasamente había la presencia de 105 organizaciones sindicales, mostrando la poca apertura que teníamos a organizarnos, actualmente contamos con más de nueve mil 500 organizaciones sindicales en las que tenemos participación activa no sólo como miembro, sino como parte de las juntas directivas” destacó Justa Pérez, Secretaria Ejecutiva de la Coordinadora Social.

El cooperativismo fue uno de los legados del General Augusto C. Sandino, el cual ha sido retomado por el Buen Gobierno Sandinista y que a través de la promoción del mismo, las mujeres han logrado crear sus propias organizaciones y desarrollarse en diferentes rubros de nuestra economía.

“Contamos con muchas confederaciones de mujeres trabajadoras del campo y del mar, desde el Frente Nacional de los Trabajadores (FNT) hemos creado la confederación de pesca en la que se han conformado colectivos de mujeres que están cosechando y sembrando camarones, siendo para ellas una práctica nueva que hoy desarrollan con mucho éxito” añadió.

Las compañeras desde sus cargos de dirigencia han aportado ideas que se traducen en el avance de importantes proyectos, sin embargo, las organizaciones sindicales cuentan con muchos desafíos, los que una vez materializados garantizaran mayor bienestar para la mujer.

“Nuestros avances en cuanto a la restitución de nuestros derechos nos ha permitido ganar reconocimientos a nivel internacional, somos un país que cuenta con una constitución que nos permite igualdad de participación, no es mero discurso el de nuestro gobierno, son prácticas con las que nosotras somos cada vez más activas, participando en el crecimiento de nuestra economía y siendo protagonistas de nuestro desarrollo” concluyó.