Una gran fecha como la de este 8 de marzo debe merecer un gran final y así es como se vive en Nicaragua.

Lo que empezó en una mañana de movilización y celebración por los derechos restituidos a las mujeres, culminó con alegres encuentros familiares en los espacios de recreación que el Gobierno ha instalado sobre la Avenida de Bolívar a Chávez.

El recorrido empieza en la Hormiga de Oro, que ya tiene la fama de aquel negocio de los años 70.

Familias completas se acercan a este lugar para disfrutar el sabor de deliciosos helados. Aquí el ladrillo es uno de los más exitosos. Es un helado de varios sabores que tiene forma de ladrillo, pero no es tan pesado.

"Estamos aquí degustando de todo un poco. Ando con mis hijos y nietos y realmente la estamos pasando agradable, nada mejor para culminar una celebración tan especial", dijo Susana Guevara.

"Después de un día tan movido aquí la estamos pasando super bien, la tarde está fresca y los sorbetes deliciosos", comentó Reyna Zavala.

De la Hormiga de Oro nos dirigimos a la casa del maíz. Ubicada cerca de la Plaza de la Revolución, es un autentico museo culinario donde se exhibe lo mejor de la comida elaborado a base de maíz.

"Ya necesitábamos algo así para conocer mejor nuestra historia desde el punto de vista de la comida. El maíz es nuestro alimento y saber cuantas formas de prepararlo hay es grandioso", comentó Javier Valle.

En la casa del maíz las familias pueden degustar bebidas y postres preparados con maíz y que son parte de las tradiciones culinarias de varias regiones del país.

Finalmente el recorrido termina en la casa del café, cuyos corredores al estilo de hacienda cafetalera hacen que las familias se trasladen al norte del país.

El cafecito que reanima a quien lo toma es degustando por jóvenes y adultos.

Desde el lugar se aprecia una hermosa vista de la Avenida de Bolívar a Chávez y al anochecer el espectáculo de color es impresionante con la luz de los árboles de la vida que forman una senda de Paz y Tranquilidad.

"Esto es agradable, poder estar tranquilos, disfrutar de lo bueno de Nicaragua y apreciando que vivimos en un país nuevo con valores de familia", comentó Jorge Toruño.