Mujeres de escasos recursos económicos de la comunidad Milagro de Dios, en Masachapa, recibieron las llaves de su vivienda de manos de la compañera Judith Silva, del Invur, y del Alcalde de la localidad, Noel Cerda.

Esta nueva dignificación de parte del gobierno del Presidente Daniel Ortega y la Compañera Rosario Murillo, se realizó en celebración del Día Internacional de la Mujer (8 de marzo), donde 14 protagonistas dejaron atrás los malos recuerdos de sus viviendas forradas con zinc, plástico y madera deteriorada.

Ahora, con las viviendas de concreto, de 48 metros, con dos cuartos, sala, puertas y ventanas seguras, ya no tendrán que desvelarse en invierno por el agua ni aguantar polvo en verano.

Judith Silva, Presidenta del Instituto de la Vivienda Urbana y Rural, destacó que en estos nuevos tiempos “Tenemos derechos de parte de este buen gobierno, y el comandante Chávez decía “El Amor que alberga el corazón de una mujer es fuerza sublime para salvar la causa humana. Son ustedes la vanguardia de esta batalla”, y es cierto somos las mujeres la vanguardia en esta segunda etapa de la revolución sandinista”.

“Cómo no celebrar El Día Internacional de la Mujer. La razones para celebrar es trayendo alegría a estas jefas de hogar entregando el comandante Daniel y la compañera Rosario Murillo el sueño de sus vidas que es hogar”, finalizó Silva.

El alcalde de San Rafael del Sur, compañero Noel Cerda, afirmó que “Aquí estamos completando un proyecto de urbanización para 48 familias. En este año vamos a entregar 134 viviendas, construyendo 81 viviendas más en otra comunidad que se llama San José del 54”.

La señora Rosa Bermúdez, manifestó sentirse feliz al ver que su sueño es hoy una realidad.

“Me siento muy agradecida con el gobierno porque mi casa era fea, ahora es linda y van a vivir en ella mis hijos. Mi vivienda antes era de zinc, tablas y un poquito de plástico y ahora es de bloques y bien bonita”.

Destacó que ahora se siente segura y más porque en los próximos meses nacerá su tercer hijo, quien vivirá en un hogar digno.

Por su parte, María Victoria Pérez García, señaló que más de tres décadas tuvo que esperar para tener un hogar de verdad.

“Más de 30 años esperé. Anduve pidiendo y nunca había tenido. Le doy gracias a la compañera Rosario y a Dios por este sueño”.

“Feliz me siento porque no tenía un techo digno y ahora lo tengo. Voy a despegar esa que era de zinc porque mi casa no era digna para vivir, voy a vivir tranquila ahora tengo mi poso y lo que más me faltaba que era mi vivienda ahora la tengo”, dijo Reyna Ruiz González.