En el mundo de las relaciones diplomáticas e internacionales, Nicaragua juega un papel preponderante, principalmente en promover y fortalecer sus vínculos de amistad, solidaridad y hermandad con todos los pueblos del planeta.

Nicaragua en los últimos años ha jugado un rol clave en el fortalecimiento de las relaciones con América Latina y los países caribeños, así como en las naciones que conforman la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) y ahora como miembro activo del Consejo de Estados Latinoamericanos y el Caribe (CELAC).

La compañera Gilda María Bolt González, viceministra de Relaciones Exteriores para asuntos del Sistema de Integración Centroamericana (SICA), indica que el trabajo de la Cancillería de la República también tiene rostro de mujer.

Nicaragua cuenta en el servicio diplomático con destacadas mujeres, que vienen promoviendo al país en distintas esferas, particularmente como una nación que está brindando espacios igualitarios, tanto en la política nacional e internacional.

Las compañeras embajadoras María Rubiales en la Organización de Naciones Unidas (ONU), la dirigente indígena Mirna Cunningham, quien fungió como presidenta del Foro Permanente para las Cuestiones Indígenas de la ONU, y ahora como Embajadora Especial de la FAO para la promoción del Año Internacional de la Agricultura Familiar, demuestran que la mujer nicaragüense viene aportando a construir un mundo mejor.

En el servicio exterior existen otras destacadas compañeras que desde su posición como diplomáticas vienen brindando su granito de arena a este esfuerzo que dirige el comandante Daniel Ortega Saavedra y la compañera Rosario Murillo, de hacer de Nicaragua un país amante de la Paz interna, así como la paz en todo el mundo.

Bolt señaló que en el esquema de Desarrollo Humano que promueve el Gobierno Sandinista, el papel de la mujer está muy vinculado a la tarea de restitución de derechos.

“La mujer ha jugado un papel muy importante y ha recuperado espacios que había perdido en los 15 años de políticas neoliberales y ahora podemos decir que tenemos el 55% de mujeres que laboran en el servicio exterior y casi un 56% de mujeres que laboran en la cancillería”, destaca Gilda, quien aprovechó un par de días en Managua, para hacer sus valoraciones sobre la mujer en la diplomacia.

Destacó que actualmente el Gobierno Sandinista tiene como embajadoras a 11 mujeres, en diferentes países y organismos, tales como la ONU, Alemania, España, Francia, en la FAO, El Salvador, entre otras naciones.

“Tenemos mujeres importantes en misiones, así que creo que hemos avanzado y en este tema siempre creo que las mujeres tratamos de hacer una diplomacia y una política diferente, tratamos de hacer una diplomacia y una política que tenga resultados más productivos, más propositivos, con mayores posibilidades de negociación que nos permitan avanzar de forma integral en las políticas que el gobierno desea impulsar”, reflexiona Gilda.

Mujeres jóvenes tienen muchos retos

¿Por qué considera usted que el Comandante Daniel confía, promueve y destaca a la mujer?, consultamos a la viceministra, respondiendo que el FSLN desde su fundación cree en la participación de la mujer y “eso formó parte de un proceso que tuvo que ver con la educación en el periodo de lucha, que tuvo que ver también en la década de los´80, de hacer que las mujeres estuviéramos con más convicción y más comprometidas para cada una de las etapas en las que nos ha tocado trabajar desde el FSLN y está convencido que en una sociedad existen hombres y mujeres, para hacer una política integral social, económica”.

En el actual contexto económico, político y social de Nicaragua, Gilda Considera que las mujeres en general, pero particularmente las mujeres jóvenes tienen el gran reto de integrarse cada vez más a las distintas acciones que promueve el FSLN.

“Y es para continuar estas reivindicaciones, para continuar fortaleciendo su participación en todos los ámbitos”, puntualizó Gilda.
En el Ministerio de Relaciones Exteriores laboran unas 800 personas, de las cuales más de 400 son mujeres que desempeñan distintas funciones, lo que hace que el servicio diplomático, también tenga rostro de mujer.

“Esa calidad de participación ha avanzado desde el 2007 y estoy segura que estos jóvenes van a seguir avanzando. La mujer no debe sentirse valorizada, la mujer es protagonista, no es que debe sentirse, somos protagonistas y hay que decir que tantos los hombres y las mujeres somos sujetos políticos que participamos y somos protagonistas de lo que hacemos y las mujeres somos protagonistas de este proceso de cambios, de reivindicación, de futuro, de paz y de integración.