Actualmente el Tecnológico Nacional desarrolla un proceso de transformación curricular, de cara a profundizar el vínculo de los contenidos de las diferentes carreras a la realidad económica y social que vive Nicaragua, de cara a una serie de proyectos de infraestructura que requerirán hombre y mujeres con altos niveles de conocimientos técnicos y científicos.

En ese proceso de cambios que vive el Tecnológico Nacional, la mujer nicaragüense es parte fundamental y eso lo confirma la directora de esta institución, compañera Loyda Barreda, quien considera que el protagonismo que viven las mujeres en la actual Nicaragua, debe verse como un proceso integral y evolutivo que promueve el Frente Sandinista.

La misión del Tecnológico Nacional es definir e implementar políticas, programas y estrategias nacionales de educación y capacitación para el fortalecimiento de habilidades y conocimientos técnicos y tecnológicos en las personas, familias y comunidades, en todo esto la mujer tiene una presencia prioritaria.

“Hemos avanzando desde el fortalecimiento de nuestro protagonismo como mujeres en general, jóvenes, adultas, de la tercera edad y en este caso también vinculamos en un proceso revolucionario tres elementos importantes: Revolución, Protagonismo y Educación, para hablar de un proceso de desarrollo”, señaló Barreda.

Agregó que en el caso de la educación técnica, se ha venido avanzando con grandes retos dentro de la formación profesional y en este caso para las mujeres, proponiendo alternativas que les ayuden a desarrollarse para ayudar al país a combatir a la pobreza.

El año pasado desde el Tecnológico Nacional se atendieron a unas 249 mil mujeres, lo que significó el 60% del total de protagonistas que formaron o forman parte de las diferentes estrategias educativas técnicas, como las escuelas municipales de oficio, cursos de computación e idiomas y las carreras técnicas, entre otros.

“El protagonismo que ocupamos las mujeres en el desarrollo nos da la pauta para generar un aporte inmediato y como parte del proceso revolucionario el protagonismo de la mujer está ahí, incluso desde nuestro origen como Frente Sandinista”, valoró Barreda.

Hizo ver que la mujer es sinónimo de lucha, pero la mujer tecnificada y preparada también es sinónimo de desarrollo humano y aporte a lo social, cultural y económico.

“La capacitación técnica y profesional precisamente aporta de manera directa al desarrollo, un curso, una carrera técnica está vinculada inmediatamente a una opción de trabajo, ya sea de manera formal o ya sea de manera directa o individual, te genera alternativas inmediatas y podés incorporarte en poco tiempo”, señaló.