La Organización Mundial de la Salud (OMS) comenzará mañana en Guinea las pruebas a gran escala de una vacuna experimental contra el ébola. Su objetivo es determinar la efectividad para prevenir futuros brotes del virus.

Sierra Leona, Liberia y Guinea, en el África Occidental, han sido los países más afectados por el actual brote, que según los cálculos ha dejado 9,800 muertos. En una declaración, la agencia de Naciones Unidas dijo ayer que la prueba se concentrará en la región guineana de Basse Guinea, donde se ha registrado la mayor cantidad de casos en esa nación.

La estrategia pretende crear una zona de amortiguación en torno a cada caso de ébola para prevenir su propagación, tal como se hizo para erradicar la viruela en la década de 1970. Las autoridades vacunarán a quienes hayan estado expuestos al virus y corran riesgo de contraer la enfermedad.

La vacuna experimental VSV-EBOV fue desarrollada en Canadá y los laboratorios Merck tienen la licencia.

Una segunda dosis, desarrollada por los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos y GlaxoSmithKline, estará a prueba en un estudio separado cuando se disponga de suministros.

La prueba de Guinea es conducida junto con Médicos sin Fronteras, Epicentre, el Instituto de Salud Pública de Noruega y el gobierno de Guinea. “Si se halla una vacuna efectiva será la primera herramienta contra el ébola de la historia”, destaca la directora de la OMS, Margaret Chan.