Vaya o no a las playas esta temporada de Verano y Semana Santa, sería bueno que tomara en cuenta las recomendaciones de los dermatólogos previo a exponerse al sol, el cual en esta época llega a causar verdaderos estragos en la piel de quienes son más sensibles a la radiación.

La doctora Scarlet Hernández, del Centro Nacional de Dermatología, asegura que las precauciones van mucho más allá de usar una crema protectora sino que inclusive abarca la alimentación de las personas.

En este punto el intenso calor puede provocar deshidratación, de tal manera que las personas deberían tomar al menos litros de agua diariamente y comer frutas y verduras ricas en líquidos.

Hernández destaca que hay que evitar comidas enlatadas ya que estas contienen persevantes como la sal, lo cual predispone a la deshidratación.

Si la persona se va a exponer al sol, lo ideal es evitar las horas cuando la radiación es extrema, es decir, entre las diez de la mañana y las tres de la tarde.

La doctora Hernández manifiesta que también es recomendable un protector solar con un factor de protección superior a 50. Este debe ser aplicado en la piel cada 2 horas si uno va a estar expuesto continuamente a los rayos solares. A ello es necesario sumar ropa protectora como las camisas mangas largas.

A quienes padecen de problemas de hipertensión, lo aconsejable es que estén en lugares frescos, y si van a ir a la playa es preferible que usen ropas frescas de algodón y colores claros. Hernández enfatiza que estos no deben en ningún momento olvidar tomar su medicamento.

En el caso de los niños, estos son un sector poblacional muy vulnerable y por tanto hay que extremar los cuidados. La doctora afirma que además de garantizarles la ropa de baño también hay que protegerles muy bien la piel, sobre todo a aquellos que tienen una predisposición a las alergias en la piel. Cuando los niños salgan del agua, el padre de familia tiene que ponerle una crema humectante para que no se le reseque la piel. El protector solar para niños debe ser pediátrico.

La doctora destaca que los niños son muy propensos a la insolación, así se debe tener cuidado con el tiempo que estos pasan expuestos al sol en la playa y en las piscinas.

“Hay que recordar que ellos son más pequeños y por lo tanto absorben más los rayos solares. Entonces es más fácil que los niños se nos deshidraten y les dé un problema de insolación”, manifiesta.

Hernández asegura que ante cualquier problema lo importante es acudir al médico, y principalmente al Centro Nacional de Dermatología donde se atienden todas estas complicaciones.