El incumplimiento de la Ley 431, Ley de Régimen de Circulación Vehicular e Infracción de Tránsito, es uno de los principales causales de la retención de vehículos llevado a cabo por los agente de tránsito de la Policía Nacional.

“Estamos obligados los conductores a conocer la Ley, conocer nuestras obligaciones y derechos, es decir, si hay bastante educación en cada conductor, si sabemos conducir no tendremos problemas con la Ley (431)”, expresó el jefe de la Dirección Nacional de Tránsito, Comisionado Mayor Roberto González Kraudy.

Según el jefe policial, muchos conductores violentan la Ley 431 y sus reformas, lo que lleva a los agentes de tránsito a realizar la retención de los vehículos automotores y trasladarlos a los depósitos públicos o privados, por lo cual se les hace el llamado a los conductores a conocer la Ley y a cumplir con ella.

González Kraudy explicó que el Artículo 133 de la Ley de Régimen de Circulación Vehicular e Infracción de Tránsito faculta a los agentes del orden a retener el vehículo bajo las circunstancias de que este no posea placas, no porte calcomanía de matrícula y revisado de emisión de gases hasta el año siguiente, que no tenga el Seguro de Responsabilidad Civil Obligatorio, la no portación de la licencia de circulación o conducción, no llevar los documentos correspondientes o constancia que demuestre que se encuentran en trámite cualquiera de los anteriores.

“En todos los casos previstos, el propietario o poseedor debe aclarar el origen o procedencia del automotor y la situación del mismo, en caso contrario el vehículo será enviado al depósito público o privado debidamente habilitado y de conformidad al procedimiento establecido en el artículo 138 de la presente Ley”, reza parte del Artículo 133 de Retención de Vehículo.

En el Artículo 138 de esa misma Ley, también se aclara lo referente a la Autorización de Traslado de Vehículos, autorizando a la especialidad de Seguridad de Tránsito de la Policía Nacional retirar con el servicio de grúa o por otros medios los vehículos que se encuentren en la vía pública y trasladarlos al depósito público o privado cuando estos se encuentren en estado de abandono, involucrados en accidentes cuyos resultados ocasionen muertos o daños que impidan continuar su circulación o que estén estacionados en lugares no autorizados.

Asimismo, cuando el conductor de dicho vehículo incurra en delitos tipificados por la Ley No. 641 del Código Penal o que se encuentren circulados por la autoridad competente, o bien por faltas previstas en la Ley 431, aquellos que por desperfectos mecánicos o técnicos obstaculicen el tráfico vehicular en las calles y carreteras del país, que perturben la libre circulación de los demás vehículos automotores o peatones, cuando produzcan daños a bienes particulares o al patrimonio público, por orden de autoridad judicial competente y cuando no cesen las causas de la inmovilización y traslado de acuerdo con lo dispuesto en el artículo 133 de la Ley.

“Se exceptúan aquellos casos en que por sustracción u otras formas no autorizadas por el dueño para la utilización del vehículo o este haya sido utilizado en contra de la voluntad de su propietario o legitimo poseedor”, cita el Artículo 138.